México se mantendrá atento hoy a los anuncios de Estados Unidos sobre la imposición de aranceles recíprocos a otros países del mundo, frente a lo cual esta nación de América Latina asegura estar preparada.
“Que sepan que sí estamos preparados, nos reunimos dos, tres veces a la semana con el equipo para fortalecer las distintas medidas. Lo que queremos es proteger al pueblo de México y al empleo, esencialmente”, aseveró ayer la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su habitual encuentro con periodistas, reafirmó la existencia de un plan y llamó a esperar por la propuesta de la administración de Donald Trump, quien en dos ocasiones desde su llegada al cargo en enero último ha pospuesto la entrada en vigor de gravámenes generales.
En el primero de esos momentos y luego de una llamada telefónica con Sheinbaum, Trump aplazó el 3 de febrero las tarifas del 25 por ciento a todos los productos de esta nación, las activó el 4 de marzo tras el fin de la pausa y volvió a suspenderlas dos días después.
Los gobernantes pactaron entonces, otra vez en una llamada, el aplazamiento hasta el 2 de abril de la aplicación de aranceles a los productos de esta nación cubiertos por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), a través del cual fluye la mayoría del comercio entre ambos países.
“La decisión del gobierno de los Estados Unidos de poner aranceles a uno y otro país pues obviamente que pone en duda el propio T-MEC”, porque si el acuerdo dice “cero aranceles” y se imponen, no se está cumpliendo, expuso la dignataria al referirse a los gravámenes de Washington a sus vecinos.
El 12 de marzo, Estados Unidos estableció tarifas del 25 por ciento para todas las importaciones de acero y aluminio, y la semana pasada anunció las correspondientes a automóviles y autopartes, aunque en este último caso existen especificidades para México.
De acuerdo con lo divulgado por las autoridades norteñas, los importadores bajo el T-MEC solo pagarán el gravamen por el contenido no estadounidense, y las piezas que cumplan con el acuerdo permanecerán, de momento, libres de aranceles.
“Nosotros no creemos en el ojo por ojo, diente por diente, porque eso siempre lleva a una mala situación. Por supuesto que se toman medidas, porque se toman medidas del otro lado, pero tiene que continuar el diálogo”, subrayó Sheinbaum.
A su juicio, “no es un asunto de ‘me pusiste, te pongo’, sino de qué es lo mejor para México y cómo afrontar esta situación”.
Incluso antes de tomar posesión del cargo, Trump amenazó con aplicar tarifas en el caso de México bajo el pretexto de que este país “no hacía lo suficiente” en ámbitos como el combate al tráfico de drogas, especialmente el fentanilo.
Sin embargo, datos de las propias instituciones estadounidenses, como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, le han quitado la razón al señalar una disminución tanto en el flujo de migrantes, otro de los temas neurálgicos para Washington, como en la entrada de sustancias ilícitas.