El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha exculpado a Marruecos de la entrada masiva de 80.000 personas a Ceuta, ha apuntado a una “internacional ultraderechista”, concretamente a agentes rusos e israelíes, encargados de propagar “bulos” en las redes y ha asegurado que el CNI, en contra de lo que asegura la ministra Margarita Robles, no informó de “la gravedad de la crisis que íbamos a vivir”.
“Seguimos investigando [las razones de la entrada masiva], pero se vierten acusaciones peligrosas y gratuitas. Lo que sabemos es que se tergiversó una sentencia del Tribunal Supremo, que se expandió por redes sociales, también por parte de organizaciones criminales, y que una internacional ultraderechista, redes rusas e israelíes, propagaron bulos”, ha defendido el presidente en una entrevista concedida a la Cadena Ser, en la que ha ofrecido sus primeras declaraciones tras más de un mes en silencio.
De esta manera, Sánchez asegura que no existe “ninguna información” por parte del CNI ni de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ni “de los centros de inteligencia con los que España colabora” que apunte a que el asalto masivo del 30 y 31 de julio fue alentado por Marruecos. “¿Qué ganaría Marruecos con este tipo de tácticas? La experiencia previa que tengo en Ceuta es la de una cooperación instantánea, inmediata, por las autoridades marroquíes. Esta crisis solo se va a poder con la cooperación y no la falta de confianza con Marruecos”, ha expresado.
El presidente ha defendido que Ceuta y Melilla cuentan “con las fronteras más complejas del mundo” y la más económicamente “desigual” en comparación de los territorios que separa. Esta complejidad, asegura, hace que no se pueda garantizar “al 100% la seguridad”, aunque su Gobierno “va a intentar garantizarla al máximo”.
“Me hago cargo del estado de ánimo de Ceuta, soy consciente de que todos los recursos son insuficientes hasta que no se recupere la normalidad, pero tengo el convencimiento de que Ceuta va a salir reforzada”, ha asegurado Sánchez, que destaca “el comportamiento cívico, el compromiso social y de convivencia” de los ciudadanos ceutíes.
Con todo, ha asegurado que su Gobierno es “el que más ha hecho por Ceuta y por Melilla de la historia de la democracia” y él es “el presidente que más ha visitado” la ciudad autónoma que estos días vive situaciones de caos e incertidumbre.
“Nadie ha negado que haya habido informes”. Sobre los avisos que el CNI y la ministra de Defensa, Margarita Robles, asegura que se dieron de la posibilidad de que tuviera lugar una entrada masiva, Pedro Sánchez ha negado que existan “contradicciones” entre esta versión y la defendida por el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y casi todo el Gobierno, incluido él mismo.
“Nadie ha negado que haya habido informes de situación por parte del CNI. El 26, 27, 28 y 29 de julio se produjeron distintas reuniones entre autoridades ceutíes y la Delegación del Gobierno. Se celebraron porque en esos días las entradas a nado subieron, pero no de manera significativa. Estos picos se suelen producir en verano. El CNI compartió informes de situación, pero no hubo ninguna información que compartiera la magnitud, la gravedad de la crisis que íbamos a vivir”, ha explicado el presidente.
En lo referente a las medidas que está impulsado el Ejecutivo, Sánchez ha anunciado que este martes el Consejo de Ministros aprobará un nuevo paquete de ayudas de 165 millones de euros destinados a pequeñas y medianas empresas, así como a autónomos, al comercio, al turismo o a cuestiones relacionadas con la educación. Esta inyección es complementaria al Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico de Ceuta que ambas administraciones impulsan de forma coordinada desde 2022 y que ya ha movilizado más de 180 millones de euros.
De la misma manera, ha asegurado que actualmente hay 3.000 plazas habilitadas en Ceuta, de las 500 que existían antes de la crisis, para la acogida de los “5.000 inmigrantes” que permanecen en la ciudad (aunque el Ejecutivo autonómico los cifra en unos 8.000) y que van a disponer de 6.000 “en un breve espacio de tiempo”.
“La mayor parte entró por razones económicas”
De esta manera, la idea del Gobierno con la habilitación de 6.000 plazas es que la situación de los menores que se encuentran actualmente en la ciudad, unos “1.200”, se resuelva en territorio ceutí antes de que se tome la hipotética decisión de reubicarlos en la Península. Con todo, Sánchez asegura que el mensaje que han recibido es que “las autoridades marroquíes van a facilitar el reagrupamiento familiar”, por lo que harán “retornar a estos menores cuando la ley lo marca y tenga lugar la petición de los padres y las madres”.
Sobre la cantidad de menores que calcula que pueden volver a Marruecos, el presidente no ha ofrecido cifras, pero, sobre los adultos, sí ha asegurado que “la mayor parte de los que entraron lo hicieron por razones económicas, no humanitarias”. “Por tanto, es muy previsible que la mayor parte retorne a Marruecos en plazos razonables”, ha sostenido, de nuevo sin concreción.
Sánchez asegura que “la prioridad” actual del Gobierno es la resolución de esos expedientes individuales y ha apelado a la “solidaridad” de las comunidades autónomas con Ceuta en la hipotética acogida de los inmigrantes.
Entretanto, ha defendido que el mando único adoptado el martes pasado por parte del Gobierno se declaró “porque Ceuta lo pidió” y ha justificado que se tardase casi un mes en tomar esa decisión en que “no era necesario para resolver la situación eficazmente”, como, dice, lo hizo el Ejecutivo. Preguntado por la razón por la que, entonces, si no era necesario, sí lo adoptan ahora, Sánchez ha insistido en que lo pidió la ciudad autónoma y en que “toda crisis evoluciona” y tiene sus “fases”.
La posible visita del rey
Sobre la posibilidad de que Felipe VI visite próximamente Ceuta, a lo que el presidente ceutí Juan Jesús Vivas aseguró hace unas semanas que se comprometió, Pedro Sánchez ha asegurado que “hay argumentos y razones suficientes para que el jefe del Estado visite por fin Ceuta y Melilla”.
Por último, Sánchez ha criticado que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz-Ayuso, “haya querido comprarse un aticazo con el dinero de los madrileños para vivir en él”. “Se le ha pillado y el PP tiene un problema serio, a no ser que se aplique la ley del embudo: muy ancho para algunos y estrecho para otros.
Quien tiene que tomar medidas es el jefe de la oposición [Alberto Núñez Feijóo]. Esto tiene que ver con la sensación de impunidad con la que la derecha actúa, y razones tienen para sentirse impunes porque hay dudas sobre la celeridad en algunas causas [judiciales]”, ha expresado