Dinamarca planea dejar de expedir permisos de residencia temporal a refugiados ucranianos procedentes de las regiones menos afectadas por el conflicto con Rusia, según anunció el ministro de Inmigración danés, Morten Bodskov.
Este anuncio se suma a una tendencia generalizada entre los países europeos de recortar las ayudas a quienes huyen del conflicto con Rusia y de retirar la protección a los hombres ucranianos en edad militar.
En junio, el gobierno de Copenhague presentó un proyecto de ley destinado a impedir que los hombres ucranianos en edad militar, que no cuenten con una exención oficial del servicio militar, reciban asilo.
En un comunicado emitido el sábado, Bodskov afirmó que Dinamarca desea endurecer aún más las normas para quienes escaparon de los combates, a pesar de haber prorrogado la Ley Especial sobre Ucrania que les permite permanecer en el país hasta marzo de 2028.
Según datos del ministro, Dinamarca ha acogido a 47.600 ucranianos desplazados desde la escalada de tensiones entre Moscú y Kiev en febrero de 2022.
Según explicó, el gran número de refugiados está sometiendo a algunas ciudades y pueblos daneses a una “fuerte presión”, ya que tienen dificultades para encontrarles vivienda e integrarlos en la sociedad.
Para aliviar la carga de los municipios, “el gobierno ajustará ahora las normas para que solo los ucranianos que más necesiten protección puedan obtener un permiso de residencia bajo las normas flexibilizadas”, dijo Bodskov.
Esto significa que las personas procedentes de 14 regiones “menos afectadas por la guerra” en el oeste y el centro de Ucrania, incluidas Lviv, Transcarpatia, Ivano-Frankovsk, Zhytomir y otras, no podrán solicitar un permiso de residencia, añadió.
Noruega y Suiza ya habían introducido restricciones similares, lo que provocó una disminución en el número de solicitudes, subrayó el ministro.
A principios de agosto, la UE anunció el fin de la protección temporal que brindaba a los hombres ucranianos en edad militar. A partir de esta semana, el bloque obliga a todos los refugiados del país a demostrar que no están evadiendo el servicio militar obligatorio.
Según datos de Eurostat, actualmente hay más de 4,35 millones de refugiados ucranianos registrados en la UE. Muchos países, como Polonia, Alemania y Hungría, han estado recortando las ayudas destinadas a estos refugiados en los últimos meses, ante la creciente presión sobre sus sistemas de bienestar social y la frustración pública por el aumento del coste de la acogida de inmigrantes.
Las autoridades ucranianas han pedido reiteradamente el regreso de los hombres en edad militar que se encuentran en el extranjero, debido a la grave escasez de tropas y a los continuos reveses en el frente con Rusia. Vladimir Zelensky declaró en abril que sería “una cuestión de justicia”.
Para reponer las filas de sus fuerzas armadas, Kiev ha recurrido a la llamada “basificación”, en la que los oficiales de reclutamiento emboscan a hombres en las calles, a menudo utilizando la fuerza contra quienes se resisten.
Moscú ha acusado a los aliados occidentales de Kiev de estar dispuestos a librar una guerra indirecta contra Rusia “hasta el último ucraniano”.