Cyclospora: Este parásito vuelve a estar en el punto de mira tras dos muertes en Estados Unidos, aquí tienes lo que debes saber sobre sus síntomas, transmisión, alimentos de riesgo y la situación en Europa.
Dos personas han fallecido en Michigan a causa de complicaciones relacionadas con la ciclosporiasis, una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis.
Se trata de las primeras muertes asociadas al gran brote que actualmente afecta a Estados Unidos, donde se han notificado más de 18.000 casos desde el inicio de la temporada, una cifra excepcionalmente alta en comparación con años anteriores.
Las autoridades sanitarias de Michigan han indicado que ambas víctimas padecían enfermedades preexistentes graves y que la deshidratación causada por la diarrea pudo haber agravado su estado. En el estado, se han reportado más de 11.200 casos, con casi 200 hospitalizaciones.
¿Qué es Cyclospora y cómo se transmite?
La ciclosporiasis es causada por un parásito microscópico que puede contaminar frutas, verduras y agua. A diferencia de muchas infecciones intestinales, no se transmite directamente de persona a persona: la infección casi siempre ocurre al consumir frutas, verduras o agua contaminadas.
Los síntomas incluyen:
- Diarrea severa y prolongada;
- Calambres abdominales;
- Náuseas;
- Pérdida de apetito;
- Fatiga;
- Fiebre en algunos casos.
Sin tratamiento, la enfermedad puede durar varias semanas. El principal riesgo es la deshidratación, que resulta especialmente peligrosa para las personas mayores, aquellas con sistemas inmunitarios debilitados y los pacientes con enfermedades crónicas.
¿Por qué aumentan los casos en verano?
El aumento de las infecciones durante los meses de verano no es casualidad. En Estados Unidos, la temporada de ciclosporiasis generalmente se extiende de mayo a agosto, un período en el que aumenta el consumo de productos frescos como ensaladas, hierbas, bayas y otras verduras crudas.
Las altas temperaturas y la mayor circulación de frutas y verduras también contribuyen a la propagación del parásito a lo largo de la cadena alimentaria. En el brote de Estados Unidos, los investigadores se centran en la lechuga iceberg distribuida por Taylor Farms, que ya ha sido retirada del mercado tras ser identificada como una posible fuente de contaminación.
¿Y en Europa? No hay ningún brote importante, pero se está intensificando la vigilancia
Por el momento, la Unión Europea no está experimentando una epidemia de ciclosporiasis comparable a la que afecta a Estados Unidos
Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), los casos registrados en el continente suelen ser esporádicos y afectan principalmente a personas que regresan de viajes a países donde el parásito es endémico, como México, Perú, Guatemala y otras zonas tropicales y subtropicales. En los últimos años, solo se han documentado unos pocos brotes en Europa, casi siempre relacionados con alimentos importados o infecciones contraídas en el extranjero.
Una señal de alerta proviene del Reino Unido, donde entre abril y mediados de julio de 2026 se notificaron 67 casos de ciclosporiasis, casi todos asociados a viajes a México. Por este motivo, las autoridades sanitarias europeas mantienen una vigilancia reforzada durante el verano, cuando el aumento de los viajes internacionales y el mayor consumo de frutas y verduras frescas pueden facilitar la importación de nuevos casos.
¿Por qué se habla tanto de ello ahora mismo?
La combinación del brote excepcional en Estados Unidos y la temporada navideña ha vuelto a poner al parásito en el punto de mira. En verano, aumentan los viajes internacionales, así como el consumo de ensaladas y alimentos crudos, junto con las posibilidades de exposición a alimentos y agua contaminados.
Por lo tanto, las autoridades sanitarias recomiendan algunas precauciones sencillas: lavar bien las frutas y verduras, beber agua potable cuando se viaje, mantener los alimentos bien refrigerados y consultar a un médico en caso de diarrea persistente, especialmente si va acompañada de signos de deshidratación o afecta a personas vulnerables.