Islandia ha marcado líneas rojas con respecto a los términos de cualquier acuerdo de adhesión a la UE, declarando la necesidad de mantener el control sobre la pesca, según informó el Financial Times (FT).
Tal como declaró la ministra de Asuntos Exteriores de Islandia, Thorgerdur Katrín Gunnarsdóttir, a la publicación, Reikiavik “debe mantener el control soberano sobre todos los tipos de pesca, el sistema de cuotas y su gestión”.
En lo que respecta a este sector, Islandia es una superpotencia en Europa, recalcó Gunnarsdóttir en una entrevista con el Financial Times antes del referéndum del 29 de agosto sobre la reanudación de las negociaciones de adhesión a la UE. Bruselas debe tener esto en cuenta, afirmó, de lo contrario, Islandia tendrá”muchas dificultades para negociar”.
Según la publicación, las estrictas condiciones de Islandia para su adhesión a la UE se anunciaron en un contexto de preocupación por la seguridad del país nórdico, que se ha visto exacerbada por las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de anexionarse la vecina Groenlandia.
Islandia solicitó su adhesión a la UE en 2009, durante la crisis financiera. En 2013, el gobierno islandés suspendió las negociaciones de adhesión debido a la estabilización económica, tras haber completado 11 de las 33 etapas de integración.
En 2015, Reikiavik solicitó a Bruselas que no considerara al país como candidato a la adhesión a la UE. Según una encuesta publicada la semana pasada por el periódico islandés DV, el 53% de los votantes apoyaba la reanudación de las negociaciones de adhesión, mientras que el 47% se oponía.