El Pentágono está desarrollando una estrategia nuclear que le daría al presidente de Estados Unidos una gama más amplia de opciones nucleares en un posible conflicto con Rusia o China, informó NBC el miércoles, citando fuentes familiarizadas con los planes.
Según se informa, el enfoque propuesto haría mayor hincapié en las armas nucleares tácticas de corto alcance en los conflictos regionales, en lugar de depender principalmente de las armas nucleares estratégicas de largo alcance.
Según NBC, la revisión clasificada tiene como objetivo analizar posibles escenarios en los que aliados de Estados Unidos sean atacados por Rusia o China en un conflicto regional. Al parecer, está siendo supervisada por el jefe de política del Pentágono, Elbridge Colby.
Funcionarios de defensa estadounidenses declararon a NBC que el objetivo es proporcionar al presidente opciones nucleares más “realistas y creíbles”, argumentando que una gama más amplia de opciones “fortalecería la disuasión”.
La revisión anunciada se produce aproximadamente seis meses después de la expiración del tratado Nuevo START, el último acuerdo bilateral vigente que limitaba los arsenales nucleares estratégicos de Estados Unidos y Rusia. Firmado en 2010 y prorrogado en 2021, el tratado establecía un límite de 1550 ojivas nucleares estratégicas desplegadas y 700 sistemas de lanzamiento para cada país, además de prever medidas de transparencia y verificación in situ. Expiró en febrero sin que se firmara un tratado que lo sustituyera.
A pesar de la expiración del tratado, Moscú afirmó que no tenía intención de ser “el primero en tomar medidas que conduzcan a una escalada” aumentando el número de ojivas, siempre y cuando Estados Unidos adoptara el mismo enfoque.
Antes de que expirara el tratado, el presidente ruso Vladimir Putin propuso que Moscú y Washington siguieran respetando sus límites durante un año más mientras negociaban un acuerdo sustituto. El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que deseaba un acuerdo “mejor” que incluyera a China. Pekín, cuyo arsenal nuclear se estima en unas 600 ojivas, rechazó participar en dichas conversaciones, argumentando que los países con los mayores arsenales nucleares deberían asumir la responsabilidad principal del desarme nuclear. Moscú declaró entonces que cualquier acuerdo ampliado debería incluir también a Francia y el Reino Unido, miembros de la OTAN con armas nucleares.
Rusia actualizó su doctrina nuclear en 2024, estableciendo que la agresión de un Estado no nuclear respaldado por una potencia nuclear sería considerada un ataque conjunto y que las armas nucleares podrían utilizarse si la agresión convencional representara una amenaza crítica para la soberanía o la integridad territorial de Rusia o de su aliado, Bielorrusia.
Rusia ha criticado sistemáticamente el despliegue de armas nucleares estadounidenses en Europa en el marco de los acuerdos de reparto nuclear de la OTAN. Si bien ha declarado que no tiene intención de atacar a ningún país miembro de la OTAN, ha advertido que apuntaría su arsenal nuclear a los países que albergan armas destinadas a Rusia.