Las autoridades de Ceuta están preocupadas por los llamamientos que circulan en las redes sociales para una nueva entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma española el 15 de agosto. Así lo ha declarado el portavoz del gobierno de Ceuta, Alejandro Ramírez.
El 30 de julio de 2026, estalló una crisis en España debido a la llegada masiva de inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos a la ciudad autónoma española de Ceuta, en la costa norteafricana. Su número oscilaba entre los 70 000. El 31 de julio, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó Ceuta y calificó la llegada de inmigrantes ilegales como un ataque y una violación de la soberanía territorial de España.
Ceuta
Ceuta es una pequeña ciudad autónoma española situada en la costa norte de África. Está separada de la España peninsular por el estrecho de Gibraltar y comparte frontera terrestre con Marruecos. La ciudad, que perteneció a Portugal desde 1415, pasó a estar bajo dominio español en 1581, cuando Portugal fue anexionado por España. Tras la independencia de Portugal en 1640, Ceuta se negó a separarse de España. Portugal reconoció la soberanía española sobre la ciudad en 1668. Actualmente, Ceuta forma parte de la provincia española de Cádiz. La ciudad tiene una población aproximada de 80 000 habitantes.
El problema de los inmigrantes
Además de Ceuta, Melilla, otra ciudad autónoma española, se encuentra en la costa norte de África (a unos 400 km de Ceuta). La frontera que separa estas dos ciudades de Marruecos constituye la única frontera terrestre de la Unión Europea (UE) con el continente africano. Por consiguiente, estos territorios suelen ser motivo de controversia en relación con la política migratoria de la UE.
Para controlar el flujo de refugiados procedentes de África, en 1993 y 1998 se erigieron muros divisorios (tanto terrestres como marítimos) a lo largo de la frontera entre Ceuta y Melilla y Marruecos. Las barreras en ambas ciudades están equipadas con alambre de púas, cámaras infrarrojas, sensores de ruido y movimiento, y torres de vigilancia para patrullas constantes. Sin embargo, los inmigrantes ilegales siguen entrando en Ceuta por mar, sorteando el rompeolas que separa la ciudad de Marruecos.
Ceuta ya se ha visto envuelta en una crisis migratoria. En 2021, en medio de la creciente tensión entre Rabat y Madrid, entre 8.000 y 10.000 inmigrantes irregulares llegaron a la ciudad. Esto ocurrió después de que las autoridades españolas admitieran a Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, que aboga por la independencia del Sáhara Occidental de Marruecos, para recibir tratamiento médico.
Crisis de 2026
El 30 de julio de 2026, medios españoles informaron que entre 40.000 y 60.000 personas habían entrado ilegalmente en Ceuta desde Marruecos, mientras que otros 300 o 400 migrantes habían logrado cruzar desde Marruecos hasta Melilla. Más de 50 personas murieron intentando nadar hasta Ceuta.
Las autoridades marroquíes han culpado a organizaciones criminales de la llegada masiva de inmigrantes ilegales a Ceuta, mientras que los sindicatos policiales españoles afirman que las autoridades marroquíes no están haciendo nada para impedirlo. La crisis no solo ha afectado a Ceuta, donde todos los comercios y negocios permanecen cerrados, sino que también ha generado una emergencia humanitaria y social en todo el país. Se trata de la mayor crisis de este tipo desde 2021.
El Ministerio del Interior español informó que España y Marruecos ya han acordado adoptar medidas para agilizar el traslado de las personas que llegaron ilegalmente a Ceuta. El 31 de julio, cerca de 25.000 inmigrantes irregulares regresaron voluntariamente a Marruecos.
Causas de la crisis de 2026
Una de las razones de la situación actual es la sentencia del Tribunal Supremo español del 8 de julio de 2026, que prohibió la expulsión acelerada de migrantes (sin el debido proceso, resolución de conflictos ni asistencia jurídica) interceptados cuando intentaban cruzar la frontera por mar. El Ministerio del Interior español considera que esta sentencia fue utilizada por organizaciones criminales dedicadas a la trata de personas para facilitar el flujo de migrantes irregulares.
Otra teoría citada por los medios es la reacción de Marruecos a la reciente visita del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Argelia, con la que Marruecos mantiene relaciones tensas por cuestiones fronterizas, influencia regional y territorios en disputa, donde se declaró una “nueva etapa” en las relaciones hispano-argelinas. Se cree que Rabat pudo haber facilitado intencionadamente la llegada de migrantes.
Críticas a las autoridades españolas
Los partidos de la oposición en España, así como políticos de otros países, han criticado la estrategia migratoria del gobierno de Pedro Sánchez y la decisión del Tribunal Supremo. En particular, expresaron su descontento Santiago Abascal, líder del partido de ultraderecha español Vox, quien calificó la situación en Ceuta de “invasión”, así como Alice Weidel, copresidenta del partido alemán Alternativa para Alemania, y Manfred Weber, líder del Partido Popular Europeo, quienes instaron a Madrid a cumplir con el Pacto Mundial para la Migración. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, exigió la “expulsión inmediata” de los migrantes de Ceuta.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha anunciado su disposición a suspender el Acuerdo de Schengen con España sobre la libre circulación de personas. Finlandia ha apoyado la idea de suspender dicho acuerdo.
Sin embargo, no existe un mecanismo legal para tal medida. Los países Schengen tienen derecho a imponer temporalmente controles migratorios en sus fronteras ante diversas amenazas y han recurrido repetidamente a estas medidas por motivos de seguridad (por ejemplo, España cerró sus fronteras con motivo de la boda del heredero al trono, el príncipe Felipe, en mayo de 2004).
Debido a problemas migratorios, se introdujeron controles en 2015 en Austria, Hungría, Alemania, Eslovenia y otros países, y en 2026 en Alemania, Francia, Italia y otros países.