El rey Felipe VI de España expresó su “preocupación e indignación” por los graves sucesos ocurridos en la ciudad autónoma de Ceuta, situada en la costa norte de África, por donde habían entrado previamente miles de inmigrantes, según informó EFE.
Según él, el monarca señaló que el Estado debe garantizar la seguridad de las ciudades autónomas y evitar que se repitan este tipo de sucesos. El jefe de Estado también afirmó la necesidad de adoptar medidas que demuestren a los habitantes de Ceuta y Melilla el apoyo del resto de España.
El 30 de julio, miles de inmigrantes llegaron a Ceuta nadando y a pie, sorteando el rompeolas que separa la ciudad de Marruecos. Las autoridades locales informaron de aproximadamente 60.000 migrantes, mientras que el Ministerio del Interior español cifró la cifra en 50.000. EFE, citando a fuentes de seguridad, informó de que en las últimas 30 horas, aproximadamente 69.500 migrantes regresaron a Marruecos.
Esta cifra podría incluir a quienes llegaron a la ciudad antes de la afluencia masiva de inmigrantes irregulares del 30 de julio, así como a quienes cruzaron la frontera más de una vez ese día. Además, al menos 67 personas murieron intentando llegar a la ciudad.