El presidente del Gobierno criticó duramente la afluencia masiva de migrantes que cruzan desde Marruecos, calificándola de “violación de la integridad territorial de España”, que, según dijo, “merece nuestro reproche y nuestra condena al más alto nivel”.
Durante un discurso televisado el viernes por la mañana, Pedro Sánchez también prometió “mantenerse firme en garantizar la seguridad ante cualquier desafío, cualquier eventualidad y bajo cualquier circunstancia”.
Hablaba desde Ceuta, la ciudad autónoma española situada en la costa norte del norte de África, que, según las autoridades españolas, ha visto cruzar al menos 60.000 migrantes procedentes de Marruecos en los últimos días.
De confirmarse la cifra, este suceso constituiría el mayor aumento puntual de llegadas irregulares jamás registrado en territorio de la UE y la mayor crisis migratoria de la historia de España.
La mayoría de los migrantes llegaron por mar, nadando desde la ciudad fronteriza marroquí de Fnideq. Alcanzaron varias playas, especialmente El Tarajal, una de las más cercanas a la frontera.
Sánchez también envió un mensaje de apoyo a los habitantes de Ceuta, afirmando que “toda España está con ellos” y reconociendo la “angustia” que atraviesa la población. “Comprendemos la tensión emocional que están sufriendo los habitantes de Ceuta”, declaró.
Atribuyó el aumento a las redes de tráfico de migrantes, señalando que “bandas criminales” habían malinterpretado deliberadamente una sentencia del Tribunal Supremo español de julio, creyendo que prohibía la devolución inmediata de los migrantes que llegan por mar sin juicio previo.
De nuestras conversaciones con las autoridades marroquíes se desprende que las mafias del narcotráfico interpretaron de forma interesada un fallo del Tribunal Supremo, declaró. Dicha interpretación se propagó como la pólvora en las últimas horas.
El primer ministro también recordó que Melilla, otra ciudad autónoma española del norte de África, había experimentado una afluencia similar de migrantes en 2021 y subrayó que ambos territorios autónomos requieren la máxima atención del gobierno.
El presidente del Gobierno defendió la política migratoria de su gobierno y señaló que España ha logrado reducir progresivamente los flujos migratorios irregulares. Hemos observado una reducción sistemática de más del 30% en las llegadas irregulares, concluyó.