El presidente de Argentina, Javier Milei, arremetió duramente este sábado en São Paulo contra el actual gobernante brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva y pidió al senador Flávio Bolsonaro, proclamado candidato presidencial, “parar a la basura socialista” en las elecciones de octubre.
En la convención nacional del Partido Liberal, que este sábado formalizó la candidatura del hijo del expresidente Jair Bolsonaro, Milei atacó al actual mandatario brasileño, Lula da Silva: lo incluyó entre “los zurdos de mierda” y “la basura socialista”, a los que llamó a derrotar en Brasil y en toda América Latina.
Con su exhibición en San Pablo, donde cantó, saltó y arengó sobre el escenario, Milei inició una serie de viajes internacionales con los que busca consolidar y potenciar a la ultraderecha en la región y a su propia figura como líder del espacio.
Milei llegó a la ciudad más poblada de Brasil el viernes por la noche, acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno. Si bien el corazón de su visita era participar de la convención del Partido Liberal (PL), también pretendía visitar a Jair Bolsonaro en la residencia donde cumple prisión domiciliaria, condenado por un intento de golpe de Estado en 2022. Pero la justicia local le denegó la autorización (y Milei se tomó revancha este sábado tildando al juez que tomó la decisión, Alexandre de Moraes, de “basura calva”).
La jornada comenzó con Milei agasajado por la ultraderecha paulista. En el Palacio dos Bandeirantes, sede del gobierno distrital, fue recibido con honores por el gobernador Tarcísio de Freitas, un militar retirado que fue ministro durante la presidencia de Jair Bolsonaro. Mientras sonaban las trompetas de la policía militar, Milei y De Freitas intercambiaron abrazos, sonrisas y apretones de manos. El saludo y las fotos los mostraron sobre una alfombra azul, reemplazo de la tradicional alfombra roja. Si bien algunas fuentes sugirieron que se trató de un homenaje a la bandera Argentina, otras hablaron de un detalle para aludir al avance en la región de las fuerzas políticas de derecha, identificadas con el color azul.
“El camino al socialismo es siempre el camino al totalitarismo”, aseguró el argentino. “Brasil aún no vivió las consecuencias más nefastas de este modelo, pero puede vivirlas si no puede darle una vuelta al timón. ¡Confiamos en ti, Flávio, para poder parar a la basura socialista!”, bramó. Acto seguido, arremetió contra Lula, con quien mantiene una tensa relación desde que es presidente. Lo acusó de “diseminar el comunismo” junto con el fallecido Fidel Castro y lo definió como “un vecino que se metía en la política argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda”, una alusión al apoyo de Da Silva al peronismo en las elecciones de 2023, las que llevaron a Milei a la Casa Rosada.
“Hoy el socialismo está siendo erradicado en Argentina, Colombia, Chile, Ecuador y esperamos que en octubre sea en Brasil”, se entusiasmó Milei. “Otras naciones están despertando, pero esta ideología se aferra a Brasil”, gracias a “uno de sus promotores más longevos”, cargó nuevamente contra Lula. “No se dejen robar el futuro a manos de socialistas ladrones”, arengó a los militantes del PL. “Su estrategia es la misma en todas partes, destruir las cuentas públicas para ganar elecciones”, dijo y llamó a “afilar la tijera para cortar el robo de todos los delincuentes socialistas”.
A su lado, Flávio Bolsonaro abría y cerraba una tijera de utilería. “El despilfarro se paga y esperemos que lo pague quien lo causó perdiendo en las urnas en octubre”, insistió el mandatario argentino. Poco después, cerraba su discurso con sus gritos de “viva la libertad, carajo”.
Aunque las últimas encuestas no lo alientan, Milei tiene esperanzas de que los comicios presidenciales en Brasil continúen fortaleciendo al bloque de gobiernos latinoamericanos identificados con fuerzas conservadoras, de derecha y ultraderecha. Como parte de ese heterogéneo conjunto, el mandatario argentino considera a las administraciones de José Antonio Kast en Chile; Rodrigo Paz en Bolivia; Daniel Noboa en Ecuador; Santiago Peña en Paraguay; Nayib Bukele en El Salvador; Nasry Asfura en Honduras; José Raúl Mulino en Panamá; Luis Abinader en República Dominicana; y Laura Fernández en Costa Rica.
Tras su paso por Brasil, el presidente ultra prevé dirigirse a dos países cuyos gobiernos se sumarán a esa lista. Este martes viajará a Perú para mostrarse en la asunción de Keiko Fujimori como nueva presidenta y pocos días después, el 7 de agosto, irá a Colombia para estar en la toma del mando de Abelardo de la Espriella.
Luego, Milei tiene previsto visitar Ecuador y protagonizar un encuentro bilateral con Noboa. Sobre ese bloque regional, Milei pretende encumbrarse como un líder o referente central, apalancado en su alianza incondicional con el Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.