Estados Unidos apoya el diálogo con China, ya que cualquier confrontación entre Washington y China tendrá consecuencias globales para todo el mundo. Así lo afirmó el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Es evidente que un conflicto, ya sea económico o de otra índole, entre Estados Unidos y China tendrá graves consecuencias globales. Por lo tanto, el reto de la política exterior y la geopolítica consiste en gestionar nuestras diferencias y no hacer nada que vaya en contra de nuestros intereses nacionales.
Esto al tiempo que intentamos evitar conflictos que podrían tener consecuencias verdaderamente catastróficas para el mundo, declaró, respondiendo a preguntas de periodistas en la 59.ª Conferencia de Ministros de Asuntos Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Manila.