La inteligencia artificial (IA) se está convirtiendo en una herramienta geopolítica, lo que obliga a Europa a desarrollar alternativas a los modelos de IA estadounidenses. Así lo afirmó la vicepresidenta de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, en una entrevista con el Financial Times.
Según Virkkunen, quien también se desempeña como Comisaria Europea de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, a la UE le preocupa la posibilidad de volverse “dependiente de terceros países para tecnologías críticas de IA”. Explicó que algunos países tienen la potestad de negar a otros el acceso a sus modelos de IA y utilizar este poder en beneficio propio.
“La publicación cita la decisión de Estados Unidos de imponer controles a las exportaciones de modelos antrópicos como ejemplo de esta situación. Según Virkkunen, las redes neuronales que lo controlan no solo gestionan la economía, sino que también poseen un importante activo estratégico” a nivel geopolítico. En este sentido, el comisario europeo añadió: “Es fundamental que la Unión Europea construya su propia soberanía tecnológica”.
Como señala el periódico, en junio Bruselas presentó un paquete de medidas para garantizar la soberanía estratégica, con el objetivo de reducir la dependencia de las tecnologías estadounidenses mediante el apoyo a alternativas europeas en sectores como los semiconductores, el almacenamiento en la nube y los modelos de IA.
En adelante, la UE planea aumentar la construcción de centros de datos europeos, utilizar servicios locales de almacenamiento en la nube como Scaleway y OVHcloud Mistral, y promover sus propias tecnologías de IA, como el modelo de lenguaje francés Mistral AI.