Rusia y China están demostrando su capacidad naval en los ejercicios “Interacción Marítima 2026”, con ejercicios de fuego real que ponen a prueba la defensa contra drones, la guerra antisubmarina y las operaciones de rescate.
Las tripulaciones repelieron ataques masivos de drones enemigos simulados y embarcaciones de superficie no tripuladas, utilizando artillería, ametralladoras y sistemas de guerra electrónica para neutralizar las amenazas.