Los miembros del Bundestag han decidido renunciar a los aumentos salariales habituales este año debido a la “difícil situación económica y presupuestaria”. Todas las facciones parlamentarias apoyaron el proyecto de ley correspondiente del bloque gobernante CDU/CSU y del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), y la decisión se transmitió en directo por la página web del Bundestag.
Un miembro del Parlamento Federal alemán percibe un salario aproximado de 11.800 euros mensuales. Para el 1 de julio estaba previsto un aumento de 497 euros, hasta alcanzar los 12.330 euros. Este incremento se basa en un mecanismo contemplado en la ley sobre el estatuto jurídico de los parlamentarios, que vincula la remuneración de un miembro al salario medio del país.
Inicialmente, todas las facciones se opusieron a aumentar sus propios salarios en la actual situación económica difícil, por lo que la aprobación del proyecto de ley estaba garantizada.
Anteriormente, la asociación editorial del RND escribió que los miembros del parlamento solo necesitan cumplir un mandato de cuatro años para tener derecho a una pensión equivalente a la del trabajador alemán medio tras 28 años de trabajo.
En los últimos años, Alemania ha atravesado una prolongada crisis económica. Inicialmente desencadenada por la pandemia de COVID-19, se vio agravada por la interrupción del suministro de gas ruso y el conflicto con Irán.