Volantes no, pero objetos no identificados es lo que se han encontrado en las playas del norte de Queensland, en Australia. Este fin de semana, paseantes y bañistas se tropezaron con extraños fragmentos esféricos, tan raros y fuera de lugar que se hicieron todo tipo de suposiciones. ¿Extraterrestres? Los expertos creen que probablemente se trate de restos de un cohete que reingresó recientemente a la atmósfera terrestre.
Los objetos fueron encontrados en la costa de Forrest Beach, al norte de Townsville, informan los medios locales. La policía de Queensland recibió la primera llamada alrededor de las 14:30 del pasado viernes, después de que los residentes reportaran objetos inusuales en la costa.
“Bolas espaciales”, pero no de extraterrestres
Se encontraron tres objetos el viernes y un cuarto el sábado por la tarde. Se trata de seis objetos, seis esferas negras que resulta que son “bolas espaciales”. Pero no se trataba de basura espacial inofensiva. Los astrofísicos han advertido que quienes las encuentren no deben tocarlas y deben contactar a las autoridades locales.
Hubo preocupación por la posibilidad de que contuvieran sustancias químicas peligrosas y, de hecho, un equipo de seguridad nacional se desplegó tras el hallazgo. La Agencia Espacial Australiana emitió un comunicado indicando que las seis “bolas espaciales” pertenecen a un “residuo de cohete extraterrestre” que cayó a la Tierra tras haber estado en órbita.
La policía australiana indicó que se sospechaba que los objetos contenían sustancias químicas peligrosas, lo que provocó una declaración de emergencia en virtud de la Ley de Preservación de la Seguridad Pública. Los agentes establecieron una zona de exclusión de 50 metros alrededor de los cuatro objetos.
En la distancia, los curiosos vieron a los integrantes de los equipos de emergencia vestidos con trajes de protección contra materiales peligrosos. Fue así como se retiraron de la arena las grandes bolas metálicas.
Cuidado con la hidrazina, corrosiva y tóxica
El origen de los objetos sigue siendo un misterio, pero el astrofísico de la Universidad Nacional de Australia, Brad Tucker, tiene una hipótesis. “El hecho de que haya tres tanques significa que se trata de un satélite muy grande o, incluso, de la etapa superior de un cohete”, le ha dicho a 7NEWS.
Se trata de un satélite muy grande o, incluso, de la etapa superior de un cohete”
Según este canal de televisión australiano, los objetos podrían contener propulsor de hidracina, una sustancia química comúnmente utilizada en los propulsores de satélites y los sistemas de maniobra de naves espaciales. La hidrazina es altamente reactiva y puede seguir siendo peligrosa mucho después de la reentrada a la atmósfera.
Compuesto corrosivo y tóxico, la hidrazina puede quemar el tejido humano, irritar el sistema respiratorio y ser absorbido a través de la piel. La exposición puede provocar graves daños neurológicos y orgánicos a largo plazo. Incluso pequeñas cantidades representan un riesgo, y el químico no se puede identificar a simple vista ni por el olfato, por lo que es esencial su manipulación por profesionales.
Todo ello explicaría por qué las autoridades han impuesto esa estricta zona de exclusión alrededor de las bolas del espacio.
La Agencia Espacial Australiana está trabajando para determinar la naturaleza de los desechos y su origen. Según explica Tucker, “los tratados espaciales estipulan que debe devolverse al país que lo lanzó”.