China ha instado a Estados Unidos a poner fin al bloqueo y las sanciones que mantiene contra Cuba desde hace décadas, condenando la “coerción y la presión” de Washington.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, hizo estas declaraciones el lunes al ser preguntada sobre la solicitud de Cuba de una sesión especial de la Asamblea General de la ONU, prevista para el 7 de julio, para debatir el embargo estadounidense.
La solicitud se produjo tras la advertencia del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, de que las sanciones han llevado a la isla a una situación “insostenible” y equivalen a un “genocidio”.
La nación insular, sometida a un embargo estadounidense desde 1960, ha sufrido apagones diarios y una grave escasez de combustible en los últimos meses, luego de que Venezuela, otrora su principal proveedor de petróleo, suspendiera los envíos de crudo bajo la presión de Estados Unidos a principios de este año. Esto ocurrió tras el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por comandos estadounidenses en enero.
Desde entonces, el presidente estadounidense Donald Trump ha declarado repetidamente que tiene la intención de “conquistar” Cuba “de una forma u otra”.
“Los más de 60 años de bloqueo total y sanciones ilícitas de Estados Unidos han causado profundos sufrimientos al pueblo cubano”, dijo Mao, instando a Washington a “detener de inmediato su bloqueo, coerción y presión contra Cuba”.
Afirmó que Estados Unidos había intensificado recientemente sus sanciones, asestando otro golpe al pueblo cubano y generando preocupación en la comunidad internacional. Pekín se opone a las sanciones unilaterales que carecen de fundamento en el derecho internacional, añadió, reafirmando el apoyo de China a la soberanía de Cuba y su oposición a la injerencia externa.
“Estamos dispuestos a colaborar con el resto del mundo para defender la equidad y la justicia internacionales”, concluyó.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, advirtió el mes pasado que las sanciones estadounidenses contra Cuba ya habían provocado una grave escasez de suministros médicos esenciales, causando muertes infantiles. Describió la situación humanitaria en la isla como inaceptable, y su oficina informó que la mortalidad infantil se había duplicado tras la imposición del bloqueo de combustible por parte de Washington.
A finales de mayo, el medio de comunicación estadounidense Axios informó, citando a funcionarios estadounidenses anónimos, que la Casa Blanca planeaba aumentar aún más la presión sobre Cuba con la esperanza de que el empeoramiento de las condiciones económicas provocara finalmente un cambio de régimen.
Rusia, China, México y otros países han estado suministrando ayuda humanitaria a Cuba. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, María Zakharova, declaró el mes pasado que Moscú continúa brindando apoyo a la isla, incluyendo combustible. A finales de marzo, Rusia entregó alrededor de 700.000 barriles de petróleo crudo.