La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha afirmado que la Unión Europea hace más por apoyar a los palestinos que cualquier otro actor internacional.
Los líderes del bloque se han enfrentado repetidamente a críticas, incluso desde dentro de la UE, por no condenar enérgicamente las campañas militares de Israel en Gaza y Líbano, que han causado numerosas bajas civiles y destrucción.
En una rueda de prensa celebrada el viernes en el University College Cork de Irlanda, se le preguntó a von der Leyen por qué la Comisión Europea estaba demorando sus acciones en Gaza y Cisjordania. Rechazó las críticas, afirmando que la UE es el mayor proveedor mundial de ayuda al pueblo palestino e insistiendo en que nadie hace más que nosotros.
Como prueba, señaló el puente aéreo humanitario que Bruselas mantiene operativo desde octubre de 2023, cuando Israel lanzó su ofensiva contra Hamás tras el mortal ataque transfronterizo del grupo.
Von der Leyen también afirmó que cualquier decisión de suspender el Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel recae en los Estados miembros, y que se requiere una votación por mayoría cualificada.
Su postura ha suscitado reiteradas críticas por parte de los legisladores del Parlamento Europeo. Durante un debate a finales de abril, la eurodiputada belga Kathleen Van Brempt acusó a Bruselas de aplicar un doble rasero al imponer duras sanciones a Rusia por el conflicto de Ucrania, mientras guardaba silencio sobre las acciones de Israel en Gaza, Cisjordania y el Líbano.
El eurodiputado portugués Joao Oliveira criticó asimismo a von der Leyen por no condenar “la agresión contra Irán”, así como las acciones de Israel en el Líbano, que causaron la muerte de civiles y el desplazamiento de más de 1,2 millones de personas.
El exjefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, se hizo eco de esas preocupaciones en marzo, declarando a Politico que von der Leyen había sido “sistemáticamente parcial a favor de Estados Unidos e Israel”.
La Comisión también fue objeto de críticas por no haber emitido una respuesta unificada durante los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán a principios de este año, a pesar de que varios Estados miembros de la UE condenaron públicamente los ataques.
En marzo, von der Leyen desestimó el debate sobre si el conflicto era una “guerra por elección o por necesidad”, y afirmó que “no se deben derramar lágrimas por el régimen iraní”.