En Uzbekistán, los proyectos de energía solar y almacenamiento de baterías, respaldados por el BERD, están contribuyendo a financiar la creciente demanda de electricidad. La modernización de la red eléctrica y la construcción de la primera central nuclear también están transformando la futura matriz energética del país.
Uzbekistán planea aumentar la generación de electricidad de 82.000 millones de kilovatios-hora a más de 120.000 millones de kilovatios-hora en los próximos cinco años, convirtiendo el sector energético en una de las mayores pruebas de inversión del país
Este objetivo refleja la creciente demanda de la industria, el crecimiento demográfico y el desarrollo de nuevos sectores, incluida la infraestructura digital, a medida que Uzbekistán busca expandir el suministro de electricidad y reducir su dependencia de los combustibles fósiles.
En su intervención en el Foro Internacional de Inversiones de Tashkent (TIIF), el presidente Shavkat Mirziyoyev afirmó que se prevé que las energías renovables representen el 54% de la generación de electricidad para 2030. Añadió que el país ya ha atraído cerca de 6.000 millones de dólares (5.300 millones de euros) en inversión extranjera para proyectos de energía verde y planea invertir otros 4.000 millones de dólares (3.500 millones de euros) en redes de transmisión eléctrica.
Mirziyoyev también pidió inversiones en centrales de energía solar y eólica, sistemas de almacenamiento de energía, modernización de la red eléctrica y centros de datos alimentados por energía verde, vinculando así los planes de electricidad del país con su agenda industrial y digital más amplia.
Elaboración de la hoja de ruta de financiación
Las instituciones financieras internacionales ya están ayudando a financiar esa expansión.
En 2025, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) invirtió casi 2.000 millones de dólares (1.800 millones de euros) en 120 proyectos en Asia Central y Mongolia. Más de 1.000 millones de dólares (880 millones de euros) de ese total se destinaron a proyectos en Uzbekistán.
Más de la mitad de las inversiones regionales del BERD se clasificaron como verdes, mientras que alrededor de un tercio se destinó a proyectos de infraestructura sostenible
En Uzbekistán, la financiación del BERD ha incluido proyectos de energía renovable y almacenamiento a gran escala. Entre ellos se incluye un paquete de 142 millones de dólares (125 millones de euros) para una planta combinada de energía solar fotovoltaica de 1 GW y almacenamiento de energía en baterías de 1.336 MWh, desarrollada con ACWA Power.
El banco también gestionó una financiación de hasta 195,5 millones de dólares (171 millones de euros) para una planta solar de 300 MW y una instalación de almacenamiento de baterías de 75 MWh desarrolladas por Masdar en la región de Kashkadarya.
En una entrevista concedida a Euronews en el marco del TIIF, Huseyin Ozhan, director gerente del BERD para Asia Central y Mongolia, afirmó que el aumento de la capacidad energética requiere tanto financiación como reforma regulatoria.
“Tenemos que analizarlo desde dos perspectivas. Primero, las inversiones. Y segundo, la participación en la formulación de políticas”, dijo Ozhan.
“La mayoría de los países de Asia Central ya se han comprometido a lograr la descarbonización total en 2050 o 2060”, afirmó. “Existe un plan de descarbonización a largo plazo y hojas de ruta que acompañan a estas decisiones”.
Como parte de esos esfuerzos, el BERD también ha colaborado con Uzbekistán en la elaboración de estrategias bajas en carbono para el sector energético.
Las energías renovables pasan de ser objetivos a proyectos
Para el BERD, las energías renovables siguen siendo la principal vía de inversión para reducir la dependencia de la región de las infraestructuras basadas en combustibles fósiles.
Según Ozhan, los países de Asia Central siguen dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles, sobre todo debido a sus obsoletos sistemas de electricidad y calefacción. Al mismo tiempo, los gobiernos están ampliando los proyectos de energías renovables y actualizando las normativas destinadas a fomentar la inversión privada.
“Se trata de países con enormes recursos, pero con un gran deseo de crecer y desarrollarse. Y para ello se necesita energía”, afirmó.
Bilbao y León afirmó que los planes nucleares de Uzbekistán reflejan tanto la creciente demanda de electricidad como el deseo del país de reducir la proporción de gas natural en la generación de energía.
“En el caso de Uzbekistán, se trata de un país donde el 75% de la electricidad proviene del gas natural y que desea utilizar ese gas natural para otras aplicaciones. Aquí es donde la energía nuclear desempeñará un papel muy importante”, afirmó.