Tormentas llegadas a Francia con el retroceso de la canícula mantienen hoy a 63 mil hogares sin electricidad, mientras el primer ministro Sébastien Lecornu llama a mantener activa la vigilancia sanitaria.
Un balance de esta jornada presentaba a 63 mil viviendas en penumbras a causa de averías en estaciones eléctricas provocadas por vientos huracanados de las tormentas, destacó el canal de televisión BMTV.
Los vientos huracanados causaron cortes eléctricos en Norte, con 24 mil clientes, en el Aisne, con 28 mil, Yvelines, con cuatro mil, e Indre-et-Loire, con mil 700, destacó la empresa Enedis.
Pero los efectos de más de una semana de canícula afectan ahora a los servicios sanitarios.
En ese sentido, Lecornu consideró que si bien la ola de calor retrocede, sus efectos sobre la presión en el sistema sanitario, en cambio, todavía están por venir, indicó el canal BFMTV.
Por ello se mantiene un nivel elevado de atención médica durante varios días, “debido al efecto de latencia sanitaria (deshidratación, descompensaciones, hospitalizaciones aplazadas)”, comentó el jefe de Gobierno.
Lecornu participó por videoconferencia en una reunión de emergencia del gabinete sobre la canícula, en la que se confirmó la suspensión de la alerta climática en más de una treintena de departamentos administrativos del país.
Por el momento, la cifra manejada por las autoridades sanitarias francesas se mantiene en unos 50 decesos, en su mayoría por ahogamiento.
Sin embargo, Salud Pública de Francia alertó que entre el 24 y el 26 de junio, en coincidencia con los peores momentos de la ola de calor, el promedio diario de muertes sobrepasó el millar habitual.
El aumento de esa cifra correspondió más bien al deceso de personas mayores de 65 años, en especial, en Ile de France, la región que incluye a esta capital y ocho departamentos de la región de París.