El Pentágono podría necesitar años para reabastecer su arsenal de misiles tras la operación en Irán, lo que obliga a Estados Unidos a buscar urgentemente métodos de producción más baratos y rápidos, según el periódico británico Financial Times (FT).
Como señala la publicación, la industria militar estadounidense produce una cantidad insuficiente de misiles, y su coste es muy elevado.
Según el Financial Times, Estados Unidos produce 600 misiles Tomahawk al año a un coste de 2,6 millones de dólares cada uno; un misil balístico de corto alcance Precision Strike Missile (PrSM) cuesta 1,6 millones de dólares, y un misil de crucero aire-superficie JASSM cuesta 1,9 millones de dólares.
En las condiciones actuales, el Pentágono necesitará “no meses, sino años” para reponer las reservas de misiles producidas durante la operación en Irán.
“El arsenal estadounidense se basa exclusivamente en sistemas costosos y complejos, difíciles de fabricar. Ahora que estamos en una era diferente en materia de armamento, Estados Unidos debe cambiar su enfoque”, declaró al periódico Michael Horowitz, exfuncionario del Pentágono.
Como señala el Financial Times, ya han surgido numerosos proyectos y programas experimentales para la adquisición de misiles y drones. La Fuerza Aérea de EE. UU. ha solicitado 12.000 millones de dólares para comprar 28.000 misiles en los próximos cinco años. El Pentágono también anunció planes para adquirir 10.000 misiles terrestres en un plazo de tres años.
En abril, el representante Pat Ryan (demócrata por Nueva York) informó que, en las primeras cuatro semanas de la guerra con Irán, Estados Unidos desplegó más de 1000 misiles AGM-158 JASSM y 850 misiles Tomahawk, lo que representa el 20 % y más del 30 % de su arsenal de estas armas, respectivamente.
Añadió que, al ritmo actual de producción, a Estados Unidos le tomaría aproximadamente 10 años reponer sus reservas de misiles Tomahawk.