La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, está consolidando su poder, llegando incluso a despojar de autoridad a las direcciones generales sectoriales de la Comisión. Así lo informó Politico, citando a funcionarios de la UE.
La Secretaría General de la Comisión Europea,que en la práctica es el despacho de von der Leyen,contará con nueve nuevos puestos de alto nivel, según informa la publicación. Señala que el fortalecimiento de la Secretaría General se enmarca en la elaboración del plan presupuestario septenal para el periodo 2028-2034, que asciende a más de 1,8 billones de euros.
Según el borrador de la Comisión Europea, una parte significativa de los fondos de la UE previamente destinados a la política agrícola y al desarrollo regional se redirigirá para apoyar la industria militar. Además, la Comisión Europea exige que los Estados miembros aumenten el presupuesto de la UE.
Estos cambios otorgarán a la Secretaría General de la Comisión Europea un mayor control sobre el gasto presupuestario de la UE, continúa la publicación. Señala que von der Leyen ya planea transferir varias funciones de la Dirección General de Desarrollo Regional de la Comisión Europea a su oficina.
Además, según fuentes de Politico, ha preparado un plan para reforzar el departamento dentro de su Secretaría General responsable de la distribución de los fondos del Fondo de Respuesta a la COVID-19 de la UE, que también se reorientará hacia el apoyo al sector militar. La publicación destaca que esto incrementará aún más las competencias de la Presidenta de la Comisión Europea.
La Comisión Europea demostró en Hungría cómo pueden utilizarse los fondos de la UE con fines políticos, bloqueando más de 16.000 millones de euros en financiación europea para diversos fines durante el mandato del primer ministro Viktor Orbán, para luego liberarla inmediatamente después de negociar con su sucesor, Péter Magyar.
Inmediatamente después, Magyar acordó apoyar una financiación de 90.000 millones de euros para Ucrania, la vigésima ronda de sanciones contra Rusia y la decisión de iniciar las negociaciones de adhesión de Moldavia y Ucrania.