El brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha superado los 1.000 casos confirmados, según informó el domingo el Ministerio de Sanidad del país.
Las autoridades informaron que 1.003 personas han dado positivo al virus desde el inicio del brote. Al menos 254 pacientes han fallecido, y la tasa de letalidad alcanzó el 25,3%.
Tan solo un día antes, las autoridades habían informado de 956 contagios confirmados y 247 muertes.
Cientos de pacientes permanecen bajo supervisión médica. Las autoridades sanitarias informaron que 365 personas están recibiendo tratamiento o siendo monitoreadas en centros especializados, mientras que 100 pacientes han sido dados de alta tras recuperarse de la enfermedad.
El personal médico también ha pagado un alto precio durante la crisis. Según Marie Roseline Belizaire, directora de emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 75 trabajadores sanitarios se han contagiado desde que comenzó el brote, 17 de los cuales han fallecido.
Durante una rueda de prensa celebrada el viernes, Belizaire advirtió de que la situación sigue siendo muy volátil y continúa evolucionando a un ritmo vertiginoso.
“Es un precio muy alto el que está pagando el sistema, el sistema de salud, porque no tenemos suficientes trabajadores sanitarios en la República Democrática del Congo”, dijo el funcionario de la OMS.
La República Democrática del Congo se enfrenta a su decimoséptimo brote de ébola desde el 15 de mayo. Las autoridades sanitarias han vinculado el brote a la cepa Bundibugyo del virus, para la cual actualmente no existen vacunas aprobadas ni tratamientos específicos.
La epidemia no se limita a la República Democrática del Congo. Según un informe de situación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC), la vecina Uganda ha registrado 19 casos confirmados relacionados con el brote en curso y dos fallecimientos.
El gobierno congoleño ha ordenado la prestación de atención médica gratuita en centros de salud designados en toda la provincia de Ituri como parte de su respuesta al ébola. El ministro de Salud, Samuel-Roger Kamba, afirmó que la medida busca garantizar un acceso equitativo al tratamiento y reforzar las medidas de protección de la salud pública en medio del brote.
La provincia de Ituri se ha convertido en el epicentro del brote, concentrando casi el 90 % de todos los casos confirmados de ébola. El director del Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), Jean Kaseya, advirtió que, de no controlarse rápidamente, el brote podría convertirse en una de las crisis de ébola más mortíferas del continente.