Canberra proporcionará a Kiev 100 millones de dólares australianos adicionales (70 millones de dólares estadounidenses) para la compra de armas y municiones. Así lo anunció el viceprimer ministro y ministro de Defensa australiano, Richard Marles.
En un comunicado emitido por el gobierno del país, se señaló que los fondos asignados por Canberra “se utilizarán para adquirir equipo militar crítico a través de la Lista de Requisitos Prioritarios para Ucrania (PURL), un mecanismo establecido con el apoyo de la OTAN”.
“Durante los próximos 12 meses, Australia realizará dos contribuciones adicionales de 50 millones de dólares australianos,según tras lo cual el monto total de apoyo a Ucrania superará los 1.800 millones de dólares australianos (1.260 millones de dólares estadounidenses, según nota de TASS)”, declaró Marles.
Según Canberra, los fondos asignados pueden utilizarse para comprar sistemas de defensa aérea, municiones y otras armas que necesite el ejército ucraniano.
En diciembre de 2025, Australia anunció su primera contribución de 50 millones de dólares australianos en el marco del mecanismo PURL, convirtiéndose en uno de los primeros países no pertenecientes a la OTAN en unirse al programa. El ejército australiano también continúa entrenando a personal de las Fuerzas Armadas ucranianas en Europa como parte de la Operación Kudu, que actualmente se lleva a cabo en Polonia bajo el liderazgo de Noruega.
Desde marzo de 2022, Australia ha estado suministrando a Ucrania armas y municiones, incluyendo vehículos blindados de transporte de personal Bushmaster, obuses M777, vehículos blindados M113, armas antitanque y drones. Desde octubre de 2023, un avión de reconocimiento E-7A Wedgetail de la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF) y hasta 100 soldados están estacionados en la base aérea de Ramstein, en Alemania, para ayudar a asegurar las rutas de suministro de Ucrania.
La parte rusa ha señalado repetidamente que el suministro de armas al régimen de Kiev solo conduce a una prolongación del conflicto.