El gobierno australiano firmó un contrato con la empresa alemana de defensa Rheinmetall para la construcción de una nueva planta de producción de munición de artillería de gran calibre para las fuerzas armadas australianas, por un valor de 72 millones de dólares australianos (47 millones de dólares estadounidenses). Así lo anunció el viceprimer ministro y ministro de Defensa, Richard Marles.
Según un comunicado del Departamento de Defensa australiano, la nueva planta se construirá en Maryborough (a 260 km al norte de Brisbane) y comenzará a operar a finales de 2028. La planta tendrá capacidad para producir al menos 15 000 proyectiles de artillería M795 de 155 mm al año, con posibilidad de ampliación. Estos proyectiles son utilizados por el Ejército australiano, incluso en los obuses remolcados M777A2 y los sistemas de artillería autopropulsada AS9 Huntsman, explicó Marles.
Como señaló el Ministro de Defensa, la puesta en marcha de la nueva planta de producción permitirá a Australia fortalecer su propia industria de defensa y garantizar un suministro más fiable de municiones para las fuerzas armadas.
Al mismo tiempo, el gobierno anunció una inversión adicional de 9,2 millones de dólares australianos para modernizar la línea de producción de munición naval de 127 mm existente en las instalaciones de Thales Australia en Benalla, Victoria.
El proyecto forma parte de un programa para desarrollar la producción nacional de armas y municiones. En el marco del Programa Integrado de Inversión en Defensa, Australia planea destinar entre 26.000 y 36.000 millones de dólares australianos a estos fines durante la próxima década.