Una extensa investigación sobre el uso indebido de fondos agrícolas europeos ha llevado a la detención de 13 personas en Grecia, y las autoridades alegan una sofisticada red de declaraciones falsas y colusión que podría haber costado a los contribuyentes de la UE más de 20 millones de euros.
La policía griega ha detenido a 13 personas sospechosas de obtener fraudulentamente subvenciones agrícolas de la Unión Europea, en el marco de una investigación más amplia sobre un importante escándalo relacionado con la distribución de fondos de la UE, según informaron los medios griegos el miércoles.
Según los investigadores, la red criminal operaba en las ciudades de Agrinio y Kozani, utilizando declaraciones falsas presentadas en los centros de solicitud de subsidios agrícolas. Los daños se estiman en más de 2,5 millones de euros. Además de los detenidos, al menos otras 39 personas permanecen bajo investigación.
El caso está vinculado a un escándalo más amplio relacionado con el uso indebido de fondos canalizados a través de OPEKEPE, la agencia estatal griega responsable de las subvenciones agrícolas. Políticos, agricultores y la propia agencia son sospechosos de estar implicados.
La Fiscalía Europea (EPPO) ya había declarado que el daño total al presupuesto de la UE derivado de los programas fraudulentos de subvenciones agrícolas podría superar los 20 millones de euros. «Tenemos varios casos, y en algunos de ellos hay agricultores implicados», declaró Laura Kövesi, directora de la EPPO, en marzo.
El escándalo ha adquirido una dimensión política, con inspecciones que, según informes, involucran a unos 20 miembros del partido gobernante Nueva Democracia. Las acusaciones de corrupción en el sistema de subsidios se han convertido en un tema central del debate público de cara a las elecciones parlamentarias de 2027.