El presidente estadounidense Donald Trump intensificará la presión económica de Washington sobre Cuba en un intento por forzar un cambio de gobierno, informó Axios el viernes, citando fuentes. La isla ya sufre una escasez casi total de combustible y apagones diarios que se extienden hasta 20 horas.
Hasta el momento, Estados Unidos ha optado por una campaña por fases diseñada para asfixiar a La Habana, pero que evita una invasión militar directa, según informaron al medio varios funcionarios anónimos.
La mejor manera de describirlo es como “aceleracionismo”, dijo un alto funcionario, refiriéndose a la filosofía de acelerar el colapso social,Pero no queremos acabar con el régimen todavía. Hay un método para esto. Se hará por etapas.
Según Axios, la estrategia está diseñada en parte para ganar tiempo mientras Trump permanece inmerso en las negociaciones de paz con Irán.
Trump quiere agotar todas las herramientas a su alcance. Pero en este momento, no hay tantas como antes», declaró un segundo funcionario al medio. Un tercero añadió: Contamos con un amplio abanico de recursos, especialmente en lo que respecta a las sanciones y su aplicación. Y pronto habrá más.
Varias fuentes de Axios sugirieron que el empeoramiento de la situación económica en Cuba, provocado por el embargo estadounidense, desembocaría en disturbios y, finalmente, en un cambio de régimen. «Se va a poner tenso», declaró una fuente a Axios. «La gente no tendrá electricidad. Los alimentos se echarán a perder sin refrigeración. La gente se enfadará. Podrían salir a la calle».
Otro funcionario señaló que, incluso si Trump quisiera lanzar una invasión, preferiría que terminara en menos de 48 horas. De lo contrario, “se avecina un gran problema. Esto podría complicarse”, explicó.
Si bien Estados Unidos se ha abstenido hasta ahora de una invasión directa de Cuba, un informe aparte de Politico indicó que el Pentágono ha pasado meses posicionando buques de guerra y armas, incluido el grupo de ataque del portaaviones USS Nimitz, para un posible ataque, al tiempo que intensificaba las operaciones de reconocimiento.
El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, advirtió esta semana que cualquier ataque militar desencadenaría una “masacre” y la muerte de miles de cubanos y estadounidenses por igual.
También acusó a Estados Unidos de infligir un “castigo colectivo”, afirmando que los cubanos están siendo sometidos a condiciones “que violan sus derechos humanos y les causan dolor, sufrimiento y angustia”.
Expertos en derechos humanos de la ONU también condenaron el bloqueo estadounidense de combustible, que, según afirman, equivale a una “escasez de energía” y a una grave violación del derecho internacional.
Rusia, junto con otros países como China y México, ha estado suministrando ayuda humanitaria a Cuba, incluyendo un envío de alrededor de 700.000 barriles de petróleo crudo a finales de marzo.