Estados Unidos está intensificando sus esfuerzos para evitar que el ébola llegue al país, ante la creciente preocupación por un brote en la República Democrática del Congo (RDC), donde se sospecha que la enfermedad ha causado 220 muertes.
Durante la reunión del gabinete del presidente Donald Trump el miércoles, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que la administración está decidida a impedir que el virus entre en el país.
“No podemos ni permitiremos que ningún caso de ébola entre en Estados Unidos”, dijo Rubio, describiendo la respuesta al brote como “la prioridad número uno de nuestra política exterior”.
Rubio afirmó que Estados Unidos ha intensificado la ayuda para contener el brote en el extranjero y que varias agencias federales están coordinando esfuerzos para rastrear a los posibles portadores antes de que lleguen a la frontera.
Según Reuters, funcionarios estadounidenses están en conversaciones con Kenia para abrir un centro donde aislar a los estadounidenses expuestos al virus en la región.
Las autoridades kenianas confirmaron haber mantenido conversaciones con Washington sobre lo que el ministro de Sanidad, Aden Duale, denominó “mecanismos de preparación y respuesta ante el ébola”, pero no confirmaron los planes para un centro de cuarentena para estadounidenses.
“Cualquier acuerdo en materia de cooperación internacional en materia de salud se regirá por las leyes nacionales de Kenia, las normas de salud pública, los estándares de bioseguridad y bioprotección, y la responsabilidad del gobierno de salvaguardar la salud y el bienestar de los kenianos”, declaró Duale en un comunicado.
Estas conversaciones surgen a raíz de las restricciones de emergencia impuestas por Washington a ciudadanos extranjeros que hayan visitado recientemente la República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur.
Los ciudadanos estadounidenses que regresen de estos países solo podrán ingresar al país a través del Aeropuerto Internacional Washington Dulles. Esto se produce tras los informes de que un médico estadounidense que dio positivo por ébola mientras trabajaba con un grupo médico en la República Democrática del Congo está recibiendo tratamiento en un hospital de Alemania.
La epidemia, declarada oficialmente el 15 de mayo, es el decimoséptimo brote de ébola registrado en la República Democrática del Congo y está vinculada a la cepa Bundibugyo del virus.
Las autoridades sanitarias afirman que el brote ha generado mayor preocupación, ya que actualmente no existen vacunas aprobadas ni tratamientos específicos disponibles para esta cepa.