Los directivos de dos importantes empresas de inteligencia artificial han ofrecido pronósticos muy diferentes sobre si esta tecnología provocará despidos masivos. Esta divergencia surge en un momento en que Meta, Microsoft, Amazon y otros gigantes tecnológicos continúan con despidos masivos relacionados con la reestructuración de sus equipos de IA.
El martes, Sam Altman, CEO de OpenAI, afirmó que es improbable que la IA desencadene un “apocalipsis laboral” global, admitiendo que se había equivocado sobre la rapidez con la que la tecnología eliminaría los empleos de oficina.
“Me alegra haberme equivocado en esto; pensé que la eliminación de puestos de trabajo administrativos de nivel inicial ya habría tenido un mayor impacto del que realmente ha ocurrido”, le dijo Altman al director ejecutivo del Commonwealth Bank of Australia, Matt Comyn.
Altman afirmó que OpenAI había acertado en gran medida sobre el desarrollo tecnológico de la IA desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, pero se había equivocado bastante sobre sus efectos sociales y económicos, argumentando que muchos empleos aún incluyen una “parte humana” irremplazable.
Por otro lado, Chris Olah, cofundador de Anthropic, ha advertido que existe “una posibilidad real de que la IA desplace la mano de obra humana a gran escala”.
Durante la presentación de la encíclica sobre inteligencia artificial del Papa León XIV en el Vaticano el lunes, Olah afirmó que apoyar a quienes se ven afectados por la IA se convertirá en “un imperativo moral de proporciones históricas”. Asimismo, advirtió que el desarrollo de la IA se concentra en un puñado de naciones ricas, sin ningún mecanismo que garantice que los beneficios se compartan a nivel mundial.
El Papa León XIII también ha advertido repetidamente que la IA supone riesgos para la “dignidad humana, la justicia y el trabajo”, al tiempo que ha pedido controles estrictos sobre esta tecnología, en particular en la guerra.
La escisión se produce en un momento en que las principales empresas tecnológicas estadounidenses siguen recortando puestos de trabajo mientras invierten grandes sumas en infraestructura de IA. El Financial Times informó el mes pasado que Meta y Microsoft podrían despedir hasta 16.000 empleados, ya que ambas compañías se enfrentan a crecientes costes relacionados con la IA.
Anteriormente, Amazon anunció aproximadamente 30.000 despidos en dos rondas, vinculados a una reestructuración y a su apuesta por la IA. Según se informa, Oracle también ha despedido a unas 30.000 personas en todo el mundo.
Mientras tanto, una encuesta estadounidense publicada en marzo mostró que los estadounidenses ven cada vez más la inteligencia artificial como una amenaza para su sustento y que casi el 80% de los encuestados temen que el gobierno no tenga ningún plan para proteger a los trabajadores de la pérdida de empleos relacionada con la IA.
El año pasado, el senador estadounidense Bernie Sanders predijo que la IA podría eliminar casi 100 millones de empleos, tanto de cuello blanco como de cuello azul, en Estados Unidos durante la próxima década.