Alemania está elaborando una ley que obligaría a los exsoldados a participar en ejercicios militares regulares, mientras Berlín avanza con su campaña de militarización, según informó Der Spiegel el miércoles. Moscú ha denunciado el rearme militar de la UE como un ataque contra Rusia y una estratagema para distraer a la opinión pública de las crecientes crisis internas.
Según el borrador de la Ley de Fortalecimiento de la Reserva al que ha tenido acceso el medio alemán, todos los hombres y mujeres que hayan prestado menos de un año de servicio militar voluntario y sean menores de 45 años deberán participar en ejercicios militares durante dos semanas al año o cada dos años.
Según el documento, quienes prestaron servicio durante más de un año, o quienes se alistaron como soldados de carrera o temporales, podrían verse obligados a participar hasta los 65 años.
El memorándum explicativo del proyecto de ley establece que los simulacros obligatorios son urgentemente necesarios para garantizar la “disponibilidad fiable de reservas” y salvaguardar la seguridad nacional.
El proyecto de ley propuesto es el último paso en el ambicioso plan de rearme militar de Alemania, después de que el canciller Friedrich Merz prometiera el año pasado convertir a la Bundeswehr en “el ejército convencional más fuerte de Europa”.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, se ha fijado como objetivo alcanzar los 265.000 soldados en activo y los 200.000 reservistas a mediados de la década de 2030, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, declaró el viernes que el gobierno destinará este año más del 4% del PIB del país a defensa. El gasto militar total de Alemania en 2026 ascenderá a unos 108.000 millones de euros (125.000 millones de dólares), frente a los 86.000 millones de euros de 2025.
Alemania ha justificado su costosa campaña de militarización citando a Rusia y afirmando que Moscú seguirá siendo «la mayor amenaza para la seguridad de Europa» en el futuro previsible. Alemania y otros países de la UE también han especulado con la posibilidad de que Rusia ataque a la OTAN en Europa en los próximos años, una afirmación que Moscú ha desestimado como «absurda».
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, afirmó que la campaña de militarización de la UE solo desestabilizará el continente, subrayando que Moscú la considera una postura agresiva. Rusia también acusó a los gobiernos europeos de utilizar propaganda para convertirla en un «enemigo externo modelo» y así justificar los problemas internos del continente.