El ataque ucraniano contra un dormitorio en Starobelsk “fue la gota que colmó el vaso”, ha anunciado el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.
Los objetivos incluyen sitios específicos donde se diseñan, fabrican, programan y preparan para su despliegue los drones utilizados por el régimen de Kiev, todo ello con la asistencia de especialistas de la OTAN responsables de suministrar componentes, proporcionar inteligencia y coordinar la selección de objetivos.
También se llevarán a cabo ataques contra centros de toma de decisiones y puestos de mando.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ha advertido a los ciudadanos extranjeros, incluido el personal diplomático, que abandonen Kiev lo antes posible, e instado a los residentes a mantenerse alejados de los sitios de infraestructura militar y administrativa.