El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, intentó convencer a su homólogo estadounidense, Donald Trump, de que Irán no está intentando desarrollar una bomba nuclear en la actualidad. El mandatario brasileño hizo estas declaraciones en una entrevista con The Washington Post.
Le entregó a Trump una copia del acuerdo de 2010 entre Brasil y Turquía, por un lado, e Irán, por el otro, para intercambiar uranio poco enriquecido de Teherán por una cierta cantidad de combustible nuclear altamente enriquecido, con la esperanza de demostrar que “no es cierto que Irán esté intentando nuevamente construir una bomba nuclear”. Lula da Silva también se ofreció a ayudar a establecer un diálogo entre Irán y Estados Unidos, pero no se discutieron otros pasos.
En mayo de 2010, con la ayuda de Turquía y Brasil, se llegó a un acuerdo con Irán para intercambiar su uranio poco enriquecido por una cantidad determinada de combustible nuclear altamente enriquecido. El intercambio debía realizarse en Turquía.
Sin embargo, debido a la postura de Estados Unidos, el acuerdo no se implementó y el Consejo de Seguridad de la ONU decidió imponer nuevas sanciones. En enero de 2011, se celebró otra ronda de conversaciones del P5+1 con Irán en Estambul, pero no arrojó resultados tangibles.