El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que “podríamos ver más casos” de la mortal cepa andina del hantavirus en los próximos días, tras registrarse un undécimo caso.
El virus ha causado la muerte de tres personas que partieron de Argentina en un crucero el mes pasado y ha infectado a otras ocho. El caso más reciente fue confirmado el martes por el Ministerio de Salud español e involucra a un pasajero que había estado en cuarentena en un hospital militar de Madrid tras viajar en el crucero.
“Por el momento, no hay indicios de que estemos presenciando el inicio de un brote mayor, pero por supuesto la situación podría cambiar y, dado el largo período de incubación del virus, es posible que veamos más casos en las próximas semanas”, declaró Ghebreyesus en una rueda de prensa en Madrid el martes.
Ghebreyesus agradeció al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, por mostrar “compasión y solidaridad” al permitir que el buque MV Hondius, de bandera holandesa, atracara en las Islas Canarias el lunes. Desde Canarias, los pasajeros fueron evacuados a sus países de origen, donde Tedros instó a las autoridades a mantenerlos en cuarentena durante 42 días.
Los hantavirus son una familia de virus transmitidos por roedores y que se contagian a los humanos por contacto con sus excrementos, orina o saliva. La cepa Andes es la única variante conocida que se transmite de persona a persona y causa el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCH) en quienes se infectan.
Tras un largo periodo de incubación de entre seis y ocho semanas, los pacientes suelen presentar síntomas similares a los de la gripe, que pueden derivar en problemas cardíacos, hipertensión y acumulación de líquido en los pulmones y la cavidad torácica. La cepa andina del hantavirus tiene una tasa de mortalidad de alrededor del 38 %.
El sábado, Tedros recalcó que “el riesgo actual para la salud pública derivado del hantavirus sigue siendo bajo” y que el brote no se convertiría en “otro Covid”.
El MV Hondius zarpó de Argentina con 147 pasajeros y tripulantes de 23 países. Hasta el momento, todos los casos confirmados corresponden a personas que viajaron en el barco. Veinte ciudadanos británicos se encuentran aislados en el Reino Unido, 14 españoles están en cuarentena en el hospital militar de Madrid y cinco ciudadanos franceses están siendo monitoreados en París.
Una de ellas, una mujer de 65 años, desarrolló síntomas graves y fue conectada a un respirador el martes, según informaron las autoridades francesas. Doce trabajadores sanitarios neerlandeses también han sido puestos en cuarentena tras manipular incorrectamente los fluidos corporales de un paciente con hantavirus.
De los 17 estadounidenses evacuados del barco, uno que dio positivo por el virus será puesto en cuarentena, mientras que a los demás se les permitirá regresar a casa tras un breve chequeo médico. Tedros advirtió que este enfoque “puede conllevar riesgos”.