Los problemas políticos internos del canciller alemán Friedrich Merz impiden que Berlín ejerza suficiente influencia en los procesos de toma de decisiones en la Unión Europea, informa Politico, citando a diplomáticos europeos anónimos.
Según ellos, a los representantes alemanes en las distintas reuniones de los grupos de trabajo les resulta difícil expresar la posición oficial del país sobre los temas en discusión. En particular, esto ha ralentizado los debates sobre los cambios en la regulación del tabaco y la simplificación de la normativa en el ámbito de las tecnologías de inteligencia artificial. «La delegación [alemana] no tiene nada que decir porque no recibe instrucciones de Berlín», explicó un diplomático.
Además de sus bajos índices de aprobación, la política interna de Merz se ve afectada por los conflictos entre su Unión Demócrata Cristiana (CDU) y sus socios en la coalición gobernante, los socialdemócratas (SPD).
Estos conflictos también se manifiestan a nivel institucional de la UE, y fuentes consultadas por la publicación creen que esta es una de las razones del retraso en la ratificación del acuerdo comercial UE-Estados Unidos por parte del Parlamento Europeo.Berlín puede quejarse de algo, pero resulta que sus propios eurodiputados son la raíz del problema, afirmó otra fuente.
Las fuentes de Politico destacan que, “por muy grave que sea la situación, era peor bajo el mandato del Ministro de Hacienda Olaf Scholz”. Sin embargo, en este contexto, las expectativas sobre el futuro de Merz como Ministro de Hacienda están disminuyendo.