La posible escasez de combustible para aviones debido a la guerra en Irán podría obligar a un cambio en los tipos de combustible, lo que aumentaría los riesgos operativos y de seguridad para las aerolíneas y los aeropuertos.
La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) advirtió el viernes al sector de la aviación europeo que la posible escasez de combustible de aviación nacional podría obligar a los aeropuertos y a las aerolíneas a adaptarse a un tipo diferente de combustible en las distintas regiones, un escenario que requeriría mayores medidas de seguridad.
La advertencia se produjo tras las alertas de las aerolíneas europeas sobre la posible escasez de combustible en cuestión de semanas si persisten las interrupciones en Oriente Medio. En respuesta, la UE está considerando planes de contingencia, como la importación de más combustible para aviones desde Estados Unidos , que utiliza una especificación de combustible diferente a la europea.
En el centro de este cambio se encuentra una distinción técnica sutil pero crucial: el Jet A-1, el combustible para turbinas de aviación predominante que se utiliza en Europa, África, Australia y gran parte de Asia, tiene un punto de congelación más bajo que el Jet A, el tipo más utilizado en Estados Unidos y Canadá.
Si bien ambos combustibles están aprobados para muchos tipos de aeronaves, la EASA advierte que las premisas en las que se basan la infraestructura, los procedimientos y la formación de las tripulaciones europeas se han fundamentado casi por completo en las operaciones con Jet A-1.
Las directrices de la agencia de aviación de la UE no llegan a imponer normas obligatorias, pero constituyen una advertencia coordinada a las aerolíneas , los aeropuertos, los proveedores de combustible y los reguladores de que la transición podría generar riesgos operativos y de factores humanos si no se controla estrictamente.
La EASA insta a prestar atención durante el período de transición
La agencia europea de seguridad aérea no tiene mayores preocupaciones sobre la seguridad del combustible Jet A, dado su uso diario en Norteamérica. Sin embargo, el regulador europeo teme que se produzcan confusiones durante un período de transición a combustibles mixtos, especialmente si las tripulaciones de vuelo, los operadores de combustible o los sistemas electrónicos de despacho asumen erróneamente que una aeronave ha recibido Jet A-1 cuando en realidad ha sido repostada con Jet A.
La EASA advierte que este tipo de errores podrían tener “graves implicaciones operativas”, reduciendo los márgenes de seguridad durante las operaciones de larga distancia y a gran altitud sobre regiones frías.
La EASA advierte además que la información inexacta sobre el combustible podría llevar a las tripulaciones a juzgar erróneamente los límites de temperatura del combustible, retrasar las acciones de contingencia u operar fuera de los parámetros seguros.
Los factores humanos también ocupan un lugar destacado en todo el documento. La agencia de aviación de la UE advierte repetidamente contra la suposición simplista de que “el combustible para aviones es igual”, argumentando que una formación insuficiente o una escasa visibilidad de la información sobre la calidad del combustible podrían llevar a los pilotos y al personal de tierra a hacer suposiciones operativas peligrosas.
Recomendaciones de la agencia de aviación de la Unión Europea
En respuesta, el organismo regulador emitió un amplio conjunto de recomendaciones que abarcan toda la cadena de suministro de combustible para la aviación.
Se insta a los proveedores de combustible a mantener los estándares de manejo del Jet A lo más similares posible a los procedimientos actuales del Jet A-1, incluyendo la trazabilidad del combustible. Se solicita a los aeropuertos que introduzcan marcas claras de clasificación, publiquen los cambios de combustible y coordinen las transiciones entre todos los proveedores de combustible en sus instalaciones.
Se recomienda a las aerolíneas que revisen la capacitación de la tripulación, los procedimientos de despacho, las suposiciones de planificación de vuelos y los planes de contingencia para las operaciones que involucren Jet A. Asimismo, se insta a los operadores a informar a los pilotos cuando los aeropuertos que históricamente suministraban Jet A-1 comiencen a ofrecer Jet A en su lugar.
Se solicitó a los fabricantes de aeronaves que reevaluaran el comportamiento de las cargas mixtas de combustible Jet A y Jet A-1 dentro de los tanques de los aviones, especialmente en lo que respecta a las características de congelación y los umbrales de advertencia.
A pesar de la gravedad de la advertencia, la EASA recalcó que la situación actual no requiere nueva legislación ni órdenes operativas de emergencia. En cambio, las directrices se plantean como una respuesta temporal y preventiva a las presiones cambiantes del mercado.
La EASA ha indicado que prevé revisar o cancelar las directrices antes del inicio de la próxima temporada de invierno, en función de cómo evolucionen las condiciones de suministro de combustible.