Según Bloomberg, la administración del presidente estadounidense Donald Trump está considerando extraer petróleo de debajo de las bases militares para reabastecer la agotada Reserva Estratégica de Petróleo.
Creada a mediados de la década de 1970, la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés) es una reserva de emergencia destinada a mitigar los picos en los precios del petróleo en momentos de interrupciones en el suministro.
Los precios mundiales del petróleo se han disparado por encima de los 100 dólares por barril tras la agresión estadounidense-israelí contra Irán, que comenzó a finales de febrero, y el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán a los “buques enemigos”.
Antes del estallido de la guerra, esta vía marítima, de importancia estratégica, representaba aproximadamente el 20% del comercio mundial de crudo.
Si bien Trump ha minimizado el impacto del bloqueo del estrecho de Ormuz en la economía estadounidense, el precio promedio de la gasolina superó los 4,50 dólares por galón esta semana por primera vez desde 2022.
El jueves, Bloomberg, citando una fuente anónima, afirmó que la administración Trump está estudiando formas “innovadoras” de reponer las reservas nacionales de emergencia, incluido el uso de instalaciones del Departamento de Defensa.
En un foro organizado por el Wall Street Journal a mediados de abril, el secretario de Energía, Chris Wright, declaró que “vamos a tomar medidas pragmáticas [en lo que respecta a] los recursos energéticos” en terrenos de propiedad federal.
“Tenemos bases o instalaciones militares en medio de campos petrolíferos, pero no se desarrolla ninguna actividad en esas zonas. Es una locura. Están ahí mismo”, afirmó.
“Necesitamos formas creativas de llenar por completo la reserva estratégica de petróleo”, añadió Wright.
Según Bloomberg, es poco probable que la perforación bajo bases militares tenga un impacto inmediato en los precios de la energía, pero podría permitir al gobierno estadounidense ser propietario directo del petróleo extraído en lugar de comprar crudo a productores privados para reponer las reservas.
Bloomberg señaló que no estaba claro de inmediato qué emplazamientos se estaban considerando, y añadió que en septiembre pasado, la administración Trump vendió los derechos de perforación de petróleo y gas bajo casi 2.000 acres en la base aérea de Barksdale, en Luisiana, que alberga bombarderos estratégicos B-52.
En marzo, Trump autorizó al Departamento de Energía a liberar 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) a lo largo de este año y hasta 2027, en un intento por mitigar el aumento vertiginoso de los precios de la energía.
En el marco de este plan, se presta petróleo crudo a empresas energéticas, las cuales deberán devolver el “petróleo prestado al Departamento de Energía junto con barriles adicionales como prima” en una fecha posterior.
La administración del expresidente Joe Biden también recurrió a la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés) tras la escalada del conflicto en Ucrania en 2022, cuando los precios del petróleo se dispararon.
Según las estimaciones del Departamento de Energía, las reservas nacionales de emergencia actualmente cuentan con aproximadamente 415 millones de barriles, el nivel más bajo desde mediados de la década de 1980.