Al menos dos personas murieron y varias resultaron heridas después de que un coche arrollara a una multitud en la ciudad de Leipzig, en el este de Alemania, según informaron el lunes los medios locales.
Según los informes, el incidente tuvo lugar en Grimmaische Strasse, una calle comercial céntrica que conecta los principales lugares de interés con la plaza del mercado de la ciudad.
La emisora local Radio Leipzig informó que se vio un SUV Volkswagen dañado circulando a gran velocidad por una zona peatonal, con una persona encima del vehículo.
El alcalde de Leipzig, Burkhard Jung, confirmó la cifra preliminar de fallecidos y declaró a los periodistas que la zona circundante había sido asegurada.
Según Deutsche Welle, que cita a la policía del estado de Sajonia, el conductor ha sido detenido.
Inicialmente no estaba claro si el incidente fue deliberado o un accidente, informó el Berliner Zeitung, añadiendo que la investigación está en curso.
Las autoridades no han revelado la identidad del conductor. Sin embargo, Alemania ha sido escenario en los últimos años de varios ataques con vehículos que han resultado en muertes y en los que han participado personas nacidas en el extranjero.
El año pasado, un ciudadano afgano arrolló a una multitud durante una manifestación en Múnich, dejando decenas de personas heridas. Una niña de dos años y su madre fallecieron posteriormente en el hospital a causa de las heridas sufridas.
En diciembre de 2024, un psiquiatra saudí de 50 años arrolló con su coche a una multitud en un mercado navideño de Magdeburgo, matando a cinco personas e hiriendo a más de 200.
En 2016, un solicitante de asilo tunecino cuya solicitud había sido rechazada estrelló un camión contra un mercado navideño en Berlín, matando a 12 personas e hiriendo a decenas.
Los atentados han intensificado el debate en Alemania sobre migración y seguridad pública. Partidos de derecha como Alternativa para Alemania (AfD) han presionado al gobierno para que modifique su política migratoria, presentando a los inmigrantes, especialmente a los procedentes de fuera de Europa, como una carga para los servicios públicos y un factor que fomenta la delincuencia y los conflictos sociales.