China ha descubierto importantes reservas de petróleo y gas tanto en tierra como en mar.
Se encontraron 225 yacimientos grandes y medianos en Tarim, Ordos y la bahía de Bohai.
Los descubrimientos incluyen 13 campos petrolíferos con más de 100 millones de toneladas y 26 campos de gas con más de 100.000 millones de metros cúbicos.
El pozo ultraprofundo Shendi Take-1 encontró petróleo a más de 10 km de profundidad, el descubrimiento de petróleo más profundo jamás realizado.
El campo marino profundo Shenhai-1 se puso en funcionamiento con éxito, impulsando la producción offshore de China a más de 90 millones de toneladas.
Estos hallazgos marcan un salto hacia la autonomía energética y un mayor influencia en las cadenas de suministro globales.