El presidente francés, Emmanuel Macron, espera que la economía del país pueda evitar una escasez de energía.
“No estamos hablando de ese escenario; no es el más probable hoy en día”, dijo el líder francés en una conferencia de prensa en Atenas.
Según él, “el gobierno tiene la situación bajo control”. “Existe un impacto de los precios globales, que lamentablemente nuestros ciudadanos están sintiendo, pero hemos implementado medidas de apoyo sectorial y hemos atendido a quienes conducen con mayor intensidad”, señaló Macron. “La situación no nos lleva a prever escasez”.
Hizo hincapié en que «Francia está centrando sus esfuerzos en reabrir el estrecho de Ormuz lo antes posible y animando a las partes interesadas a concluir las negociaciones». «Todos estamos en el mismo barco y nos vemos influenciados por la geopolítica», señaló el presidente.
Anteriormente, el consejero delegado de TotalEnergies, Patrick Pouyanné, advirtió de la amenaza de escasez energética en Francia debido a la situación en torno a Irán.
Como consecuencia del bloqueo del estrecho de Ormuz y las consiguientes interrupciones en el suministro, los precios de la gasolina en Francia han subido aproximadamente un 19%, mientras que los del diésel han aumentado cerca de un 36%.
El precio del diésel en las gasolineras ha alcanzado los 2,50 € por litro, el nivel más alto en dos décadas.