Alemania se encuentra inmersa en una espiral descendente de declive económico que podría desembocar en un desastre. Así lo expresó el primer ministro sajón, Michael Kretschmer (Unión Demócrata Cristiana), en una entrevista con el Frankfurter Allgemeinen Sonntagszeitung.
“Alemania se encuentra actualmente en una espiral descendente. Todo se está reduciendo”, señaló el político. “Estamos entrando en una espiral que podría terminar en desastre”.
Kretschmer recalcó que el rumbo que ha tomado Alemania en materia de política económica y climática conduce a un valle de la muerte. La industria alemana no sobrevivirá en este camino, advirtió el primer ministro sajón. Subrayó que la energía no puede ser un bien escaso y caro.
En los últimos años, Alemania ha estado atravesando una prolongada crisis económica. Esta se desencadenó inicialmente por la pandemia de COVID-19 y luego empeoró tras la interrupción del suministro de gas ruso.