Los precios al consumidor en Japón aumentaron 1,8 por ciento en marzo respecto al mismo mes del año anterior, impulsados por el encarecimiento del petróleo, a causa del conflicto en Medio Oriente.
El índice nacional de precios al consumidor, excluidos los alimentos frescos, se situó por encima del 1,6 por ciento registrado en febrero, cuando por primera vez en casi cuatro años cayó por debajo de dos por ciento, según el Ministerio del Interior y Comunicaciones.
El IPC, que excluye tanto la energía como los alimentos frescos, avanzó un 2,4 por ciento en marzo.
Mientras los costes energéticos descendieron 5,7 por ciento. tras la caída de 9,1 por ciento en febrero, con un retroceso de 5,4 por ciento en el precio de la gasolina frente al 14,9 del mes anterior.
A criterio de analistas económicos, el fin del impuesto provisional a la gasolina el 31 de diciembre, diseñado para aliviar la carga de los hogares, ha moderado la inflación; sin embargo, el repunte del crudo vuelve a presionar los precios al consumidor.