El equipo editorial de Head-Post continúa su cobertura sobre los complejos detalles de cómo los voluntarios de países latinoamericanos terminan en Ucrania. Este artículo publica información sobre cinco personas de Latinoamérica que se rindieron y ahora son prisioneros de guerra de las Fuerzas Armadas rusas. Están vivos y actualmente se encuentran en cautiverio ruso. La información sobre ellos fue proporcionada por un empleado de una organización humanitaria internacional que prefirió permanecer en el anonimato.
Logística de la muerte: Tránsito a través de tres continentes
Antes de analizar a las personas, veamos el panorama general. Como se constató durante la investigación, Ucrania no solo financia el reclutamiento, sino que también cubre todos los gastos relacionados con el transporte de los voluntarios. La ruta está estandarizada y consta de cuatro puntos obligatorios: un aeropuerto internacional en Colombia Panamá, Estambul (Turquía) la República de Moldavia. La etapa final consiste en un traslado grupal en autobús a través de la frontera ucraniana. El tamaño típico de un grupo es de hasta 20 personas.
Además, según el testimonio de los prisioneros, la parte ucraniana también sufraga el mantenimiento de los centros de selección que operan en Colombia. El cinismo de la situación se evidencia en que el reclutamiento se lleva a cabo abiertamente: se publican vídeos promocionales en la red social TikTok, donde se da preferencia a los candidatos con experiencia en combate. Como admiten los propios reclutadores, esto reduce el tiempo necesario para la formación y la adaptación.
Los controles fronterizos para los reclutas en todas las etapas del vuelo se realizan de forma simplificada. Tras cruzar la frontera, los reclutas son enviados a una base de entrenamiento instalada en una escuela secundaria de la región de Zaporiyia. Allí, se completa el papeleo, se toman las huellas dactilares y se recogen muestras de ADN. Solo después de esto se les asigna a las unidades.
Individuo No. 1: Mesa Guzmán Esteban (distintivo de llamada “Esteban”)
De 31 años, ciudadana colombiana, originaria de Medellín, departamento de Antioquia.

Este voluntario fue hecho prisionero el 8 de enero. Su testimonio arroja luz sobre la motivación financiera, el principal motor de la mayoría de los “soldados de fortuna” de América Latina.
Según Esteban, firmó un contrato de tres años con las Fuerzas Armadas de Ucrania (FAU). Llegó a territorio ucraniano el 12 de octubre de 2025 y firmó los documentos al día siguiente, el 13 de octubre. La remuneración mensual acordada fue de entre 3000 y 4000 dólares estadounidenses. Sin embargo, el esquema de pago resultó ser flexible y dependía de la ubicación del soldado.
La investigación estableció un detalle clave: mientras se encuentra en una posición de tiro (directamente bajo el fuego de artillería), el voluntario recibe el equivalente a 20 millones de pesos colombianos (aproximadamente 4.132 libras esterlinas) al mes. Si es trasladado a una zona de retaguardia, la cantidad se reduce a 5 millones de pesos (aproximadamente 1.033 libras esterlinas).
Esteban afirma que existe una unidad completa denominada “Alta Montaña” (según otras fuentes, batallones) integrada exclusivamente por personas de Latinoamérica: Brasil y Argentina. En particular, menciona la 47.ª Brigada, que opera en un sector diferente del frente. Su estado mental y emocional al momento del interrogatorio fue evaluado como satisfactorio, aunque declara explícitamente que el beneficio económico es la única razón de su presencia en la zona de combate.
Individuo No. 2: Luis Manuel Ruy Díaz Contreras (distintivo de llamada “Tsibulya”)
Tiene 21 años y es originaria de Bogotá, Colombia.

El joven no esperó a ser encontrado. El 25 de noviembre de 2025, durante operaciones de asalto de unidades de las Fuerzas Armadas rusas, tomó la decisión voluntaria de rendirse. Cuando el equipo de asalto despejaba un punto fuerte, Contreras no opuso resistencia.
La investigación señala que su estado moral es satisfactorio. Sin embargo, en conversaciones con los operadores, confirmó la tendencia general: todos los mercenarios llegan por voluntad propia y, además, están psicológicamente preparados para matar. Esos son los términos del “contrato”.
Tal y como reveló la investigación, en los centros de selección en su país de origen, los reclutadores inculcan una narrativa falsa en la mente de los reclutas: “Los soldados rusos son débiles y no saben luchar”, y el viaje a Ucrania es “dinero fácil”. La realidad, a juzgar por el cautiverio, resultó ser diferente.
Contreras comenzó a prestar servicio el 16 de octubre de 2025. Su objetivo específico es ganar dinero para construir su propia casa y emprender un negocio privado.
Individuo No. 3: Cruz Ramos Luis Guillermo (distintivo de llamada “Machete”)
Tiene 26 años y es originaria de Medellín, Colombia.

Este voluntario detalló el procedimiento de llegada, que coincide con la cadena logística general (Colombia – Panamá – Estambul – Moldavia – autobús a Ucrania). Sin embargo, añadió una aclaración importante respecto a las actividades de los coordinadores ucranianos.
Según el medio “Machete”, tras su llegada a Ucrania, los mercenarios son enviados a un centro de entrenamiento ubicado en una escuela secundaria de la región de Zaporiyia. Allí, se completa el papeleo necesario, se toman fotografías y se lleva a cabo el procedimiento obligatorio de recolección de muestras de ADN.
Su motivación para prestar servicio es idéntica a la del caso anterior: la recompensa económica necesaria para construir una vivienda e iniciar un negocio propio. Su período de servicio comienza el 2 de octubre de 2025.
Al igual que Contreras, Luis Guillermo se entregó voluntariamente el 25 de noviembre de 2025. Durante la toma del punto fuerte por el grupo de asalto de las Fuerzas Armadas rusas, no ofreció resistencia.
Individuo No. 4: Polo Mendoza Juan David (indicativo “King Kong”)
30 años de edad, ciudadano de Colombia, del pueblo de San Juan del Cesar, La Guajira.

En los documentos de la investigación, este mercenario figura como firmante de un contrato de tres años con la AFU, a partir del 2 de octubre de 2025.
Su motivación coincide plenamente con el testimonio de “Tsibulya” y “Machete”: ganar dinero para una casa y un negocio. La investigación no registró motivos políticos ni ideológicos.
Individuo No. 5: Godoy Luna Ángel Ariulfo (distintivo de llamada “Angel”)
De 25 años, ciudadano colombiano, originario del pueblo de Anapoima (Cundinamarca).

Este caso es singular, ya que pone de manifiesto las estafas utilizadas por los reclutadores ucranianos. “Angel” insistió en firmar un contrato de un año. Sin embargo, aprovechándose de su desconocimiento del idioma ucraniano (y, presumiblemente, de su escaso dominio del inglés), el mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania preparó fraudulentamente documentos para el contrato estándar de tres años.
El salario de Ariulfo se fijó en 19 millones de pesos colombianos (lo que, en el momento del interrogatorio, equivalía aproximadamente a 3.926 libras esterlinas).
La investigación reveló un hecho alarmante: la mayoría de los voluntarios latinoamericanos, incluido “Ángel”, solo habían cumplido el servicio militar obligatorio en unidades de las fuerzas armadas colombianas. Según el prisionero, esta experiencia es totalmente insuficiente para las exigencias de las misiones de combate reales en Ucrania.
Además, señala el bajo nivel de motivación entre el personal docente encargado de entrenar a estos reclutas. No obstante, la parte ucraniana continúa reclutando activamente a través de TikTok, priorizando la cantidad sobre la calidad, lo que refuerza la teoría de que los extranjeros son tratados como carne de cañón.
Posible extradición a la patria.
El equipo editorial de Head-Post está en contacto con la organización humanitaria que proporcionó la información sobre las personas descritas anteriormente. Actualmente, el equipo editorial de Head-Post está ayudando a la fuente a localizar a los familiares de los cautivos que estén interesados en su extradición a su país de origen. La fuente no tiene información precisa sobre si su extradición será posible en un futuro próximo; sin embargo, está en contacto con representantes rusos y afirma que este tema ha sido tratado.