Los países de la Unión Europea y las principales fuerzas políticas están divididos sobre la cuestión de flexibilizar los requisitos de capital bancario en un contexto de desaceleración del crecimiento económico y dificultades para financiar el desarrollo industrial, según el Financial Times (FT).
Según la publicación, los desacuerdos se han intensificado antes del informe de la Comisión Europea sobre la competitividad del sector bancario, previsto para el tercer trimestre.
El principal partido político supranacional de la UE, el Partido Popular Europeo, del que forma parte la presidenta de la Comisión Europea,Ursula von der Leyen,aboga por flexibilizar la normativa y limitar la aplicación de las normas internacionales a los grandes bancos que operan a nivel mundial.
Por su parte, los representantes del sector bancario también presionan para que se reduzcan los requisitos de capital y se simplifique la supervisión.
Los socialdemócratas, cuya postura cuenta con el respaldo del Banco Central Europeo (BCE), se oponen a la relajación de las normas. Subrayan que la estabilidad financiera debe seguir siendo una prioridad y advierten sobre los riesgos de una revisión de los estándares tras la crisis.
Persisten nuevos desacuerdos sobre la creación de un sistema paneuropeo de garantía de depósitos, cuyo debate ha sido bloqueado por varios países de la UE desde 2015.