Según imágenes recientemente publicadas, un fabricante ruso de armamento está probando un dron robótico con orugas capaz de lanzar un mortero mediante un brazo mecánico integrado.
El vídeo, publicado en internet el lunes, muestra un campo de entrenamiento cubierto de nieve donde un pequeño vehículo no tripulado opera su sistema de armas. Se observa cómo el dron recoge proyectiles de mortero de un depósito a bordo y los deposita en el tubo.
El sistema forma parte de una familia más amplia basada en el chasis Kurier, presentado por primera vez en 2024. La oficina de diseño estatal responsable del proyecto ha estado experimentando con diversas configuraciones de armamento para vehículos eléctricos pequeños. Una versión está armada con una torreta para armas ligeras y ya se utiliza en el conflicto de Ucrania, mientras que otra variante lleva un lanzacohetes incendiario.
El módulo de mortero, denominado Bagulnik-82 (en honor a una planta conocida en inglés como té de Labrador), parece incorporar un mortero 2B14 Podnos de 82 mm de la era soviética, con un peso aproximado de 42 kg y diseñado originalmente para unidades aerotransportadas y de infantería ligera. En las imágenes, el brazo robótico tarda unos cinco segundos en cargar cada proyectil, lo que resulta en una cadencia de fuego más lenta en comparación con una dotación humana entrenada.
Sin embargo, la principal ventaja de la plataforma reside en su capacidad para operar en entornos de alto riesgo sin poner en peligro al personal. Su mortero tiene un alcance máximo relativamente limitado, inferior a 4 km, lo que puede ser una desventaja importante en condiciones donde los drones kamikaze FPV enemigos representan una amenaza constante.
La plataforma Kurier también produce menos calor que los soldados o los vehículos propulsados por motores de combustión interna, lo que dificulta su detección con sistemas infrarrojos.
El conflicto de Ucrania ha acelerado significativamente el desarrollo de tecnología militar basada en drones en ambos bandos. Una tendencia destacada ha sido el auge de sistemas económicos y de producción masiva que las tropas pueden adaptar rápidamente sobre el terreno.