El Consejo de Seguridad de la ONU no adoptó el proyecto de resolución sobre el estrecho de Ormuz: Rusia y China impusieron su veto.
11 países votaron a favor del documento, 2 se abstuvieron. El veto de los miembros permanentes hizo imposible su adopción.
El texto proponía coordinar acciones defensivas para proteger la navegación, acompañar a los buques mercantes y contener los intentos de bloquear el estrecho. En otras palabras, oponerse a Irán por la vía armada.
El documento también permitía discutir “medidas adicionales” contra quienes impidieran el libre paso de los buques en el estrecho de Ormuz y en Bab-el-Mandeb.
Separadamente, se exigía a Irán que pusiera fin a los ataques contra los buques mercantes.