El gobierno de Italia coordina la implementación de medidas para apoyar a las empresas de este país que operan en los países más afectados por guerras u otras tensiones geopolíticas, señala hoy un reporte.
Un comunicado publicado por la Cancillería indica que, durante una reunión efectuada la víspera, presidida por el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, y el de Seguridad Energética, Gilberto Pichetto, se evaluaron en particular las consecuencias económicas de la guerra contra Irán, desatada por Estados Unidos e Israel.
En ese evento se acordaron acciones para apoyar a las compañías italianas afectadas por el conflicto en Medio Oriente, con un paquete de intervenciones promovido por el Servicio de Seguros al Comercio Exterior (SACE), la Sociedad Italiana para las Empresas en el Exterior (Simest) y la Agencia Italiana de Comercio Exterior (ITA).
SACE está preparando medidas para confirmar y ampliar su apoyo a las empresas que operan en los países más expuestos a los efectos del conflicto en esa región, entre ellos Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Iraq, Kuwait, Omán y Qatar, mediante herramientas ya disponibles en su actividad habitual.
Entre las mismas se encuentran la cobertura de seguros para contratos de suministro frente a riesgos comerciales y políticos, incluyendo la interrupción o cancelación de pedidos y el impago, así como la protección contra la ejecución indebida de fianzas.
También se prevé la protección de las inversiones en el extranjero y de los activos exportados temporalmente frente al riesgo de destrucción, confiscación, expropiación y restricciones a la repatriación de capitales.
Simest reforzará las acciones dedicadas a la denominada “Transición Digital o Ecológica”, y otorgará una subvención no reembolsable de hasta el 20 por ciento de la financiación a las empresas con alto consumo energético o a aquellas que participan en programas certificados de eficiencia energética.
También se aplicará la financiación de hasta el 90 por ciento para fortalecer el capital, la exención de la obligación de dar garantías, el aumento del importe máximo de financiación de 800 mil hasta un millón de euros, un incremento del pago inicial del 25 al 50 por ciento, y la ampliación del plazo de financiación de seis a ocho años.
Se estudia además una nueva línea de intervención para las empresas afectadas por el aumento de los costes energéticos o la reducción de su facturación y flujo de caja.
La agencia ITA introdujo por su parte medidas extraordinarias dirigidas a las empresas italianas que operan en los mercados de 17 países, en Medio Oriente y zonas aledañas, con una asignación total de 8,6 millones de euros, con vigencia hasta el 30 de septiembre de 2026.
Se contemplan facilitar a esas compañías el acceso gratuito a eventos y ferias comerciales, incluyendo el primer módulo de exposición, así como su participación en seminarios, talleres y misiones, agrega la fuente.