Se ha instado a los europeos a reducir sus viajes en coche y en avión, ya que las autoridades advierten de interrupciones prolongadas en el suministro energético, aumento de los costes y el creciente riesgo de escasez de combustible vinculado a la escalada del conflicto en Oriente Medio.
El comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, ha hecho un llamamiento a los ciudadanos de todo el continente para que reduzcan sus viajes, mientras Europa se prepara para una posible interrupción a largo plazo del suministro energético.
La advertencia surge mientras la región se prepara para una inestabilidad sostenida en los mercados energéticos tras la escalada del conflicto en Oriente Medio. Jørgensen afirmó que los gobiernos deberían considerar “medidas voluntarias de reducción de la demanda, con especial atención al sector del transporte”.
El martes, los ministros de energía europeos convocaron una reunión de emergencia para debatir cómo abordar la creciente crisis.
Según los analistas, el fuerte aumento de los precios de la energía y el consiguiente incremento de los costes de la electricidad supone una enorme carga tanto para los hogares como para las empresas. Al mismo tiempo, Europa se enfrenta a la amenaza de una grave escasez de productos petrolíferos refinados, desde combustible para aviación hasta diésel.
Existe una creciente preocupación entre las capitales europeas de que una escasez mundial prolongada, en particular de gas natural licuado, pueda desencadenar una intensa competencia entre las naciones más ricas por los suministros disponibles, lo que provocaría un aumento adicional de los precios.
A los funcionarios también les preocupa la falta de una estrategia clara por parte de Estados Unidos para poner fin al conflicto o, al menos, mitigar sus consecuencias más graves para la economía mundial.
Anteriormente, el comisario europeo Valdis Dombrovskis advirtió que el crecimiento económico de la Unión Europea podría ralentizarse significativamente como consecuencia de la guerra contra Irán