El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, se ha negado a reafirmar el compromiso de Washington con la defensa colectiva de la OTAN, señalando la negativa del bloque a ayudar o participar en la guerra estadounidense-israelí contra Irán.
En una rueda de prensa celebrada el martes en el Pentágono, Hegseth afirmó que el futuro de la participación de Estados Unidos en la OTAN lo decidirá en última instancia el presidente Donald Trump, pero señaló que muchos problemas con el bloque han quedado “al descubierto” en el conflicto con Irán.
“Se ha demostrado al mundo lo que nuestros aliados estarían dispuestos a hacer por Estados Unidos cuando emprendemos una iniciativa de esta envergadura en nombre del mundo libre”, declaró Hegseth. Sostuvo que los misiles iraníes no representaban una amenaza para Estados Unidos, sino para sus “aliados y otros países”, quienes respondieron a la solicitud de asistencia de Washington con “preguntas, obstáculos o dudas”.
“El presidente señala que no se tiene una alianza sólida si hay países que no están dispuestos a apoyarte cuando los necesitas”, dijo Hegseth.
En una entrevista con el Telegraph publicada el miércoles, el propio Trump confirmó que está considerando seriamente retirar a Estados Unidos de la OTAN si esta no se une a la guerra contra Irán, calificando al bloque de “tigre de papel”.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sugirió de manera similar en una entrevista con Fox News que Washington tendría que “reconsiderar” su membresía en la OTAN cuando termine la guerra contra Irán, argumentando que “si la OTAN se trata solo de que defendamos a Europa si es atacada, pero ellos nos niegan los derechos de bases cuando los necesitamos, ese no es un buen acuerdo. Es difícil mantenerse involucrado en él”.
Varios estados miembros de la OTAN se han opuesto a la guerra no provocada que Estados Unidos e Israel libran contra Irán, y varios de ellos, entre los que se incluyen Francia y España, se han negado abiertamente a participar en la operación o a permitir que Washington utilice sus bases o su espacio aéreo para realizar ataques.
Trump ha arremetido repetidamente contra los miembros del bloque por su reticencia, tachándolos de “cobardes” en las redes sociales y afirmando que la OTAN era “una calle de sentido único” y que Estados Unidos “ya no necesita ni desea la ayuda de los países de la OTAN”.