Según los operadores turísticos, el sobrecargo por un vuelo de ida y vuelta puede llegar a los 10-15 mil rublos. La razón principal es el aumento del precio del queroseno y la necesidad de evitar zonas peligrosas debido al conflicto en torno a Irán. Por este motivo, las aerolíneas han comenzado a revisar las tarifas.
Antes, el recargo por combustible era de 40-60 euros. Ahora, en Nordwind y Azur Air, ha aumentado a aproximadamente 50-60 euros, en Pegasus Airlines a 75-85 euros, y Turkish Airlines ya ha establecido un recargo de 80-100 euros.
El aumento más notable se ha producido en las aerolíneas de Dubái: allí, el recargo ha aumentado de aproximadamente $150-200 a 280-350. El recargo por combustible se aplica a cada segmento del vuelo, por lo que al comprar un billete de ida y vuelta, el importe total aumenta considerablemente.
Los agentes de viajes advierten: si un vuelo chárter es reemplazado por un avión de otra aerolínea, los turistas pueden tener que pagar un suplemento por el viaje debido al recargo más alto.
No obstante, los operadores turísticos intentan contener el aumento repentino de los precios de los paquetes turísticos. A veces, los turistas reciben descuentos al reservar de nuevo y se les ofrecen destinos alternativos, como Egipto, que es más barato.