Las autoridades australianas han instado a los ciudadanos a no entrar en pánico ante el aumento de los precios del combustible y a abstenerse de comprar gasolina en exceso. El ministro de Energía, Chris Bowen, fue quien hizo el anuncio.
El combustible sigue llegando a Australia, y nuestras refinerías están aumentando la producción de gasolina y diésel para cubrir rápidamente el déficit provocado por el aumento de la demanda. Estas medidas tardarán un tiempo en surtir efecto, pero si los australianos se abstienen de comprar por pánico, esto ayudará a estabilizar la situación más rápidamente, declaró Bowen a los periodistas tras una reunión con representantes de la industria petrolera.
El ministro también hizo hincapié en que “los temores de los australianos ante la escasez de combustible y el acaparamiento son comprensibles, pero las compras de pánico no ayudan a la situación”. Añadió que el gobierno ya ha tomado las medidas necesarias “para aumentar el suministro de combustible a las regiones que sufren escasez de gasolina y diésel”.
El viceprimer ministro australiano, Richard Marles, declaró que el gobierno ya ha liberado aproximadamente el 20% del combustible de la reserva estratégica al mercado interno para evitar la escasez. “Se liberarán unos 716 millones de litros adicionales de combustible procedentes de las reservas almacenadas en Australia. Esta es, sin duda, una cantidad significativa, y los australianos no deben entrar en pánico, sino seguir operando con normalidad”, afirmó.
Escasez de combustible en Australia
La escasez de combustible en el país surgió en medio de un fuerte aumento en los precios mundiales del petróleo debido al conflicto en Oriente Medio. El suministro de combustible a Australia no se vio afectado en general, pero las compras de pánico complicaron la situación, provocando cortes de suministro localizados y el vaciado de las gasolineras. Las autoridades no han descartado la posibilidad de racionar el combustible si la crisis se prolonga, pero dichas medidas no están en vigor actualmente.
Según el Departamento de Energía de Australia, el país importa más del 90% de su gasolina y diésel, adquiriendo aproximadamente 900 000 barriles diarios de productos petrolíferos (unos 140 millones de litros) de Corea del Sur, Singapur, Malasia, India y Japón.
La producción nacional de petróleo y condensado no supera los 350 000 barriles diarios. Las reservas estratégicas de combustible cubren aproximadamente entre 32 y 36 días de consumo interno, a pesar de que más del 75% del transporte nacional de mercancías se realiza por carretera.