Afganistán ha acusado a Pakistán de llevar a cabo un ataque aéreo contra un centro de rehabilitación de drogadictos en Kabul, que según funcionarios talibanes causó la muerte de al menos 400 personas.
Pakistán lleva desde febrero atacando supuestos campamentos terroristas en Afganistán, acusando al gobierno talibán de apoyar ataques en territorio pakistaní. Los talibanes han negado cualquier implicación en la serie de atentados terroristas en Pakistán.
El portavoz del gobierno talibán, Hamdullah Fitrat, dijo que el ataque del lunes por la noche destruyó gran parte del Hospital de Tratamiento de Adicciones Omid.
“Lamentablemente, el número de muertos ha llegado hasta el momento a 400, mientras que se han reportado alrededor de 250 heridos”, escribió Fitrat en X.
Los medios de comunicación afganos publicaron un vídeo que mostraba un edificio envuelto en llamas.
El ministerio afirmó que Pakistán atacó objetivos militares e “infraestructura de apoyo al terrorismo”, incluidos depósitos de municiones en Kabul y en la región de Nangarhar, en el noreste de Afganistán.
“Esta tergiversación de los hechos, presentándolo como un centro de rehabilitación de drogadictos, busca avivar la opinión pública al tiempo que encubre el apoyo ilegítimo al terrorismo transfronterizo”, escribió el ministerio en X.
Pakistán lleva tiempo acusando a Afganistán de dar refugio a grupos armados que llevan a cabo incursiones transfronterizas y ataques terroristas, incluido el atentado con bomba contra una mezquita en Islamabad en febrero, que dejó más de 30 muertos. Los talibanes han negado prestar ayuda a los militantes que atacan a Pakistán.